Acuarela 2007Poema 7.
Alquimia Poética
Llegó el día, la hora y el segundo,
me encontré, sorprendida, entre los siglos,
quise gritar que ya tenía el poema,
pero la sangre brotaba del papel, incontenible.
Me tiré de cabeza a las estrellas,
un sinfín de mareas me escoltaron.
Tal vez la sencillez fue lo difícil.
Desperté en la nada y el vacío, las palabras,
rebeldes, danzaban como locas, ardientes cenizas.
El poema, ahito de luz, era el espacio,
lo que está más allá de cualquier signo.
(Enero 2008).
1 comentario:
me gusta la poesía
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