
Dos sonetos de A. García Calvo.I
Enorgullécete de tu fracaso,
que sugiere lo limpio de la empresa.
Luz que medra en la noche, más espesa
hace la sombra y más durable acaso.
No quiso Dios que dieras ese paso,
Y ya del sólo intento bien le pesa;
Que tropezaras y cayeras, ésa
es justicia de Dios :- no le hagas caso.
¿Por lo que triunfo y lo que logro, ciego,
me nombras y me amas? : yo me niego,
y en ese espejo no me reconozco.
Yo soy el acto de quebrar la esencia :
yo soy el que no soy. Yo no conozco
más modo de virtud que la impotencia.
y II.
Pero no cejes; porque no se sabe
cuándo pierde al amor, dónde la tierra
volteando camina, ni qué encierra
mensaje del que nadie tiene claves.
Pues el Libro Mayor (y eso es lo grave)
Del Debe y el Haber nunca se cierra,
y acaso acierte el que con tino yerra ;
ni es nada el mundo hasta que el mundo acabe.
2.
Si te dicen que Dios es infinito,
di que entonces no es; y si es finito,
que lo demuestre pués y que concluya.
Pero no hay Dios ni hay Ley que a contradanza
No se pueda bailar. Tu muerte es tuya.
Tu no saber es toda tu esperanza.
(García Calvo : Dos sonetos teológicos que prologan su libro : Sermón del ser y no ser.)
Hallazgos del que lee los dos sonetos y trata de comprenderlos
Me gustan los poetas que te conducen a una gimnasia mental clara y abierta, te llevan hacia ti, lejos de cualquier huida, te encuentras contigo, ese gran desconocido que habita en ti.
Acorralado y sin posible escapatoria comienzas a tratarte y a quererte como eres, lejos de adornos y de culpas, muy eficaz en cuanto práctica y aplicable a la propia vida, sugieren y suscitan la controversia, huyendo de tópicos y dogmatismos.
Selecciono estos dos sonetos del Sermón del ser y no ser, de Agustín García Calvo, siempre brillante al resaltar su oscuridad, sorprendente en lo que tiene de ateo y de místico.
¿Qué me sugieren estos dos sonetos? ¿Por qué hay que leerlo tantas veces? ¿Dónde radica su dificultad? ¿ Por qué deseo enterarme y profundizar en su verdadero significado, aunque a veces no cuadre con mi fantasía sobre el mundo?
En la primera lectura tuve que vencer mis ganas de preenjuiciarlo para así tirar la toalla y no tener que dedicarle más tiempo, estamos acostumbrado a la facilidad, a que nos lo den todo hecho, a que lo miremos todo a ráfagas por la velocidad supersónica a que nos someten en esta era de la prisa, de la superficialidad, del desasosiego.
Además su técnica tan perfecta y tan clásica, casi arcaico en la sintaxis y místico en las contínuas paradojas….. Me fastidiaba la dificultad del acceso directo al profundo significado.
Vencida la prisa e instalándome en la sorpresa que me instaba a no hacer caso de lo prejuicios, leí con más detenimiento verso a verso, casi por palabras.
Ya en el primer verso:- /Enorgullécete de tu fracaso/, me vino un poema, que escribí cuando era jovencita, dedicado a mi madre (que siempre andaba quejándose de su fracaso en la vida) , en el que trataba de convencerla de que su fracaso era lo mejor de su vida, con palabras rimbombantes apostillaba al final del poema :-/del fracaso surgirá la llamarada que ilumine tu mañana y tu presente/. Es curioso que ya valorara el fracaso, (intuición ó deseo de valorar a mi madre?)En el poema llegaba incluso a hablar de fracaso enamorado, ¡qué cosas tan extrañas e impropias! para esa etapa de juventud ¿no?, ahora después de recorrer un laberinto vuelvo al mismo significado de manera algo más consciente.
/que sugiere lo limpio de la empresa/. Ó sea que toda empresa que tenga éxito ya es sospechosa, sólo el fracaso limpia y ordena.
“luz que medra en la noche, más espesa / hace la sombra, y más durable acaso”. Aquí me vino San Juan de la Cruz, con su ¨Noche Oscura del Alma”; Chogyan Trungpa R. con el acorralamiento y el regreso al punto de partida; la New Age y los libros de autoayuda que resaltan la importancia del conocimiento y aceptación de la sombra para salir de la ignorancia.
Con ése /más espesa y más durable/alude a nuestro hábito de rechazar nuestro lado oscuro, La resistencia que lo hace todo tan difícil, ahora ya no podemos apartar sin detenernos a mirar, ahora estamos abocados a vernos tal cual, venciendo el miedo que nos lleva a la mentira y al autoengaño.
/No quiso Dios que dieras ése paso y ya del sólo intento ya le pesa; / que tropezaras y cayeras, ésa es justicia de Dios; no le hagas caso/. Nos muestra un dios amante que, a pesar de saber que nos conviene, no quiere que suframos, como una madre que quiere evitar todo el dolor y los obstáculos a sus hijos, a pesar de comprobar una y otra vez que es inútil, y nada provechoso para su crecimiento.
/No le hagas caso/ a ese dios sentimental, no te acunes en la pena de ti mismo, no te dejes embaucar por tus propias fantasías, no le dejes a él lo que te toca hacer a ti.
El primer terceto está muy claro, los triunfos y los logros ciegan, nos llevan lejos de la autenticidad, el poeta se niega a verse en un espejo en el que no se reconoce a pesar de ó “gracias a” los halagos y la atracción que despierta.
/Yo soy el acto de quebrar la esencia : / yo soy el que no soy. Yo no conozco / más modo de virtud que la impotencia.” ¡ Qué fuerte! Ahondando trato de entender y tan sólo la última palabra “impotencia” me hace estar en desacuerdo con que sea una virtud, claro que esa es la virtud del que quiebra la esencia, del que no es más que existencia sin sentido ó es quizas una alusión al no hacer, al no intervenir, al no identificarse de los modos chamánicos ó budistas……Ahí te quiero ver…
Comprendemos el verdadero significado con el soneto siguiente, y por eso pone “y II”.
/Pero no cejes; porque no se sabe...../
Efectivamente.. ¿Qué sabemos? Si estamos ciegos, alternando entre la ignorancia, el deseo y la ira ¿Qué podemos saber?.
/Pues El libro Mayor (y eso es lo grave) / del Debe y el Haber nunca se cierra, / y acaso acierte el que con tino yerra; / ni es nada el mundo hasta que el mundo acabe./
Llenos de expectativas porque fabricamos un yo que colorea el mundo de pasiones encontradas, de agresión y de inconsciencia. ¡Ay, si lográramos liberarnos de las tres.
Como dice Ch. Trungpa R. :
- "Tras la agresividad viene la competencia, las preocupaciones monetarias, las comparaciones, la frustración, la exaltación y todo tipo de emociones, mientras que cuando no hay agresión, uno siente alegría y es capaz de abrirse y danzar con la vida.
Sentir alegría no significa que uno esté en el paraíso terrenal, donde todo es luz y amor; significa más bien gozar con las cosas y apreciarlas, ser capaz de admirar una hermosa flor sin sentirse obligado a cortarla. Tenemos la capacidad de mirar de vivenciar, de sentir y de tocar, y eso es algo maravilloso. Y esa perspectiva no agresiva, no posesiva, genera un sentimiento de riqueza real.
Por ejemplo en las grandes ciudades hay personas que salen a mirar los escaparates en las tiendas, y se sienten mal porque no pueden comprar nada, otras, en cambio, miran los escaparates porque les gusta ver cosas bellas. Es una distinción clave.
La agresión es algo profundamente arraigado. Es como el centro de la Tierra, que está en fusión desde miles y millones de años. Cuando un pequeño chorro de magma hace
erupción en la superficie tenemos agresión. No nos esforcemos por hacerla desaparecer, pero tampoco hagamos nada por invitarla; ése es el camino.
El camino no es más que tierra, piedra y hierbas. Incluye todo : la pasión, la agresión y la inconsciencia. Sin éstas no habría camino, así que no tratemos de construir una autopista para que no haya asperezas bajo las ruedas del carro. Esa es la diferencia entre el camino budista y el camino materialista norteamericano".
Ese final del cuarteto de Agustín G. C.
/Y acaso acierte el que con tino yerra; / ni es nada el mundo hasta que el mundo acabe./
Me sugiere que el equivocarse con tino, con conciencia y darse cuenta, invierte alquímicamente el fracaso en victoria, el error en palanca, en oportunidad para conocer y saber de verdad. El mundo en estos versos es lucha y desasosiego, agresión, por eso la nada, el cero es lo que posibilita que el mundo deje de ser lo que es.
Ó lo que es lo mismo:- que el mundo sea lo que verdaderamente es, sin inventarlo, sin falsearlo.
El poeta así lo intuye en los dos tercetos finales:
/Tu muerte es tuya. / Tu no saber es toda tu esperanza/.
El regreso al punto de partida, como dice Ch. Trungpa R. sin fabricaciones mentales, ni paraísos artificiales, para que pueda manifestarse en toda su plenitud lo que es.
Explorando, indagando en estos dos sonetos, llego a relacionarlo con mi propia visión del mundo, para ello me valgo de las sabias palabras de Ch. Trungpa.R. Tamizando así la oscuridad aparente de los versos comentados.