lunes, 21 de diciembre de 2009

Con San Juan de la Cruz. Aunque es de noche.

Montañas azules. Óleo. 2002. Blanca.


Hoy estoy melancólica y un poquito sublime, a veces sentimos la llamada del corazón con más fuerza de lo conveniente, casi hasta perder las formas ...Es entonces cuando los versos de San Juan vienen a socorrernos y a recordarnos que no somos tan raritos, por sentir que volamos y que caemos, que nos disfrazamos y que nos arrancamos la ropa, que miramos al cielo mientras rodamos por tierra, que escribimos poemas, sin ton ni son, sólo porque los versos se escapan sin que nos demos cuenta.

San Juan de la Cruz es para mí el poeta místico que más siento.

Recitar y cantar sus versos siempre fue mi gran atrevimiento, aún hoy me atrevo con él, después de una intimidad de tantos años me siento amada y comprendida porque lo amo y lo comprendo.

Hace ya muchos años Enrique Morente puso música a sus poemas, lo cantó como nadie, lástima que no lo hayan vuelto a editar y que esté descatalogado. Aún así es provable que podáis encontrar alguna versión en internet, merece la pena.

San Juan saldrá en este blog más de una vez. Sus poemas, son inefables y apasionados. Sentidos y emociones vibrando una música divina.

Lo más, de lo más, enamorarse de Dios, ese alguien a quien podemos imaginar como queramos sin posibilidad de desfraudarnos, porque nos quiere tal cual somos y ya no tener ni desear nada más que ese gozo de amar sin condiciones.
San Juan nos habla de ese amor, de ese buscar al ausente y hallar entre sus palabras de dolor las certezas de su amor:

“Adónde te escondiste Amado y me dejaste con gemido,/ como el ciervo huíste habiéndome herido,/ salí tras tí clamando y eras ido.”

Esa herida que no cesa hasta encontrarnos con él ó ella.
San Juan sabe combinar y entramar con sabiduría amorosa y arte sublime lo humano y divino que hay en todos nosotros.

Cantar del alma que se huelga de conocer a Dios por fe.

Qué bien sé yo la fuente que mana y corre,
aunque es de noche.

Aquella eterna fuente está escondida,
que bien sé yo donde tiene su manida,
aunque es de noche.

Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen de ella viene,
aunque es de noche.

Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben de ella,
aunque es de noche.

Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadearla,
aunque es de noche.

Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.

Sé, ser tan caudalosas sus corrientes.
que infiernos, cielos riegan y las gentes,
aunque es de noche.

La corriente que nace de esta fuente
bien sé que es tan capaz y omnipotente,
aunque es de noche.

La corriente que de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede,
aunque es de noche.

Aquesta eterna fuente está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche.

Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras
aunque es de noche.

Aquesta viva fuente que deseo,
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Adiós. Poema 25.


















Desnudo sepia. 1.997. Blanca.



Adiós.

Tal vez nos quisimos
Puede ser que nos amáramos
De esa manera extraña a la que estamos condenados…..

Sin embargo…cada minuto que pasa sé
Que todo fue un invento necesario
Una fantasía sin final
Una absurda quimera
Una farsa en la que tú y yo
Jugamos hasta el fin.

Al cabo sólo queda eso
Algo que pudo ser eterno…Voló.
No lo detengas.


Blanca.( Primavera 1997)

viernes, 25 de septiembre de 2009

Amor anónimo. Poema 24














Barcas en el río. Acuarela. 2001. Blanca.



Amor anónimo.


Cuando te vi, supe que eras

el alma de mi alma.

Y ya te amé antes de amarte,

y te cubrí de besos sin besarte

como besa el aire.


Y te miré sin mirarte,

como el sol a la lluvia.

En un estallido de dorada luz

que deja ser.


En ese espacio sin límites

donde el yo se disuelve.


En la dulzura de este Amor

sin nombres que es la Vida.



Blanca. (Verano 2002).

domingo, 20 de septiembre de 2009

Con Gurdjieff y Castaneda. 2.















Don Juan discovered by Haydee. F. Madox Brown.


Completar, con esta segunda entrada, lo que inicié en la anterior, relacionando a Castaneda con Gurdjieff , es lo que me propongo, así pues, continúo:

En cuanto a la reacción del público ante la manera de comportarse extravagante y muy poco usual, también podemos comparar a Gurdieff con Castaneda.
Sí. Sí, ya sé. No olvido el tema candente que a casi todos preocupaba por miedo a perderse una de las más gratificantes de las acciones:

¡Déjese de preámbulos vayamos al meollo del asunto!
¿¿¿¿Se puede o no se puede????
Y si se puede, ¿qué riesgos se corren?

Ocurría, de manera “cuasi” alarmante, que después de hacer un seminario o varios con Castaneda y las brujas, las parejas se replantearan su relación y cambiaran ó se separaran .

Sin ir más lejos, yo me separé a los nueve meses de mi vuelta de California y me puse a vivir mi vida de “gran guerrera chamánica”, naturalmente no fue todo por influencia de Castaneda o las brujas, aunque si me dieron un “empujoncito” en el darme cuenta de la situación, y así constatar los hechos que yo me estaba negando a ver en los últimos años de mi relación de pareja.

“Donde Cruzan los Brujos” es un alegato clarísimo de Taisha Avelar abogando por el celibato más absoluto “¿Quién no tiene miedo a los gusanos gordos y grandes?” Cada vez que....¡Me cachis!

Luego si te decides por “la castidad”, aparte de no ser fácil, tienes que estar siete años sin “na de na”, pero aquí no se acaba el asunto, pasados los siete años llega la tentación en forma de una calentura que te abrasa.... si fuera ese tu caso, ahora es el momento de no caer en las garras del antiguo hábito, porque si cayeras revivírías a todos los “gusanotes” que habías conseguido destruir. La mujer víctima del hombre, y el hombre de la mujer, a no ser ¡claro está! que sea un Nahual, en ese caso “Ella” o “Él” ya no necesitarían reglas.

Había una expresión de Carlos Castaneda que no me gustaba por lo gráfico y misógino que sonaba, “ ¡¡¡ muchas mujeres son como bolsas de semen!!!”, me producía desazón y alarma, el oírlo. ¿Era yo una de ellas?.

Justo atravesaba una época de exceso, mi segundo marido era muy activo sexualmente y lo que me encantaba los primeros años de matrimonio me resultó cansino en los últimos, sin querer darme cuenta, estaba tan harta de la situación que cogí una “sistitis” que no se me quitaba con nada, ante razón de tanto peso, no me quedó más remedio que dormir sola, ya que todo caballero que se precie no puede dormir con una dama al lado sin “cogerla”.

Castaneda fué el desencadenante del proceso, pues a mi vuelta de California, en lugar del amante marido, me encontré con un extraño ser, dominado por los celos más irracionales, a saber las locuras que había imaginado durante mi ausencia de dos meses castísimos, ya que tenía de sobra con él y seguía enamorada, le escribí cartas de amor desde Los Ángeles, Nueva York y Méjico que se lo confirmaban.
Me pasmaba que pudiera tener celos de un hombre de setenta y pico de años, para nada pasó por mi cabeza enamorarme y mucho menos “coger”con semejante brujo,
que según el sentido común no podía estar para muchos trotes, yo era totalmente fiel y él lo sabía pero era mera excusa y fuerte obsesión por marcar el territorio.
La competitividad y los celos que son nefastos.

Descorrimos el telón y me quedé, por elección, con mi sueño de guerrera del infinito.
Para mi felicidad, pronto se rehizo y encontró una nueva compañera que lo amó tanto ó más que yo. Con él fui muy feliz, mientras duró, sé que él era capaz de despertar mucho amor, admiración y respeto.

En mi caso lo que me ayudó a vivir en celibato, no fue el miedo, ni la creencia en el cuento de terror de los “gusanotes espermáticos” , sino la Recapitulación, que es de lo que realmente trata el libro de Taisha Avelar : “Donde Cruzan los Brujos”.
Merece leerse por lo bien escrito que está, por lo interesante y apasionante que es, Taisha Avelar escribe con la misma claridad, concisión y verosimilitud con la que habla.
Me enseñó mucho sobre cómo recapitular el pasado y sobre el Acecho. Quizás, dentro de un tiempo, haga una entrada en la que sintetice mi encuentro con ella y con sus enseñanzas.

También los pases mágicos me ayudaron, los hacía todos los días, con entrega y tesón , con mucho entusiasmo es lo bueno y lo malo de mi carácter, así que estaba fortísima, después de separarme y durante tres años viví sola en la finca, a ella venían los practicantes de Tensegridad de toda la zona dos o tres veces por semana y practicábamos juntos.

En cuanto a la recapitulación, conseguí la caja de madera que nos aconsejaba Castaneda que nos hiciéramos, para aprender a recapitular más facilmente.
Asistí a todo el proceso y colaboré con el carpintero que me la hizo.

Para que el carpintero y sus aprendices no sospecharan nada raro, llevé a cabo un “acecho” a la medida: les dije que, la misteriosa caja, era para un teatro que iba a hacer y que uno de los actores tenía que estar encerrado dentro bastante tiempo, por lo que había que hacerle unos respiraderos en el techo y una puerta a modo de armario que sólo pudiera abrirse y cerrarse por dentro.

Aún recuerdo la cara de estupor del carpintero y sus ayudantes al verme entrar en la caja para probarla y sentarme y cerrar la puerta.
Al salir les dije, a modo de explicación, “Ya saben.... locuras del teatro”.

Yo tenía que caber, holgadamente, sentada en postura de meditación, a oscuras y en silencio, dentro de la caja, hacer las respiraciones adecuadas hasta relajarme mental y físicamente y dejar que la experiencia del pasado vivo me viviera nuevamente, era un viaje en el túnel del tiempo, una vez revividas todas las emociones pasadas y recordados todos los detalles de la situación y del atrezzo del momento, comenzaba con las respiraciones de recogida de la energía perdida y de soltar todo lo que no es de uno y que se ha quedado pegado a nosotros como si lo fuera. Respirar una y otra vez hasta que el cuerpo te avisa de que ya está todo borrado.

Previamente había elaborado una lista de las casas en las que había vivido, de las relaciones y eventos más importantes, que se habían quedado en mí como un peso pesado, el que aprende tiene que ceñirse a la técnica para una vez que conoce los pasos del baile ya no necesite ni caja ni lista ni nada, uno ya puede bailar.

Por supuestos son los “bailes carnales” los primeros que hay que recapitular por su enorme importancia.

“¿Se puede o no se puede?”

Reseño este artículo de Corey Donoban, traducido por José Gonzalez Riquelme , donde se comparan las enseñanzas de Castaneda y Gurdijieff respecto al sexo, lo reseño por considerarlo interesante, claro y ameno.


Espero que ninguno de nosotros nos sintamos irritados porque Castaneda tuviera una vida sexual. Me imagino que la mayoría simplemente se maravillará de la capacidad de un varón de setenta y tantos años para llevar a cabo una vida sexual tan tremendamente activa y promiscua como la que ha salido a la luz en los últimos meses. También parece que ha habido mucho humor irónico, por parte de Castaneda, en la manera en que ha manejado sus relaciones sexuales dentro de su círculo íntimo. Por ejemplo, al adoptar a su amante de tanto tiempo, Nury Alexander, como hija unos años antes de su muerte, Castaneda parecía disfrutar escandalizando a los recién llegados a su círculo, con el hecho de que tuviera relaciones sexuales con la persona a la que primero conocieron como "la hija de Castaneda".

Más "disonancia cognitiva" entra en juego cuando uno recuerda que muchas veces Castaneda insistió en público que él no tenía relaciones sexuales, que no tenía ni tiempo ni energía para desperdiciarlos en el sexo, y, particularmente, su tendencia a criticar a otros "gurús" y maestros por no vivir de acuerdo a sus propias enseñanzas. Uno se acuerda, por ejemplo, de las censuras que frecuentemente hacía de Alan Watts, el cual escribía sobre cómo llevar una vida espiritual, pero por otra parte tenía una vida sexual contraria a esos principios, al menos en la mente de Castaneda.

Una manera de compaginar las manifestaciones públicas de Castaneda sobre la abstinencia y su propia vida sexual podría ser ésta: La continencia puede ser una etapa por la que todos nosotros debemos pasar en algún momento para eliminar nuestro condicionamiento sexual y liberarnos, y poder empezar a usar nuestra sexualidad de tal manera que ayude a generar energía y que produzca ciertas clases de conciencia acrecentada.

Castaneda se refirió a los que no eran unos "cogidas aburridas", es decir, aquellos cuyas madres tuvieron un orgasmo en el momento en que fueron concebidos y que, como resultado, nacieron con suficiente energía para tener toda la actividad sexual que quisieran. Sin embargo, insistió en que la mayoría de nosotros éramos unos "cogidas aburridas", y que deberíamos actuar asumiendo que no teníamos energía para desperdiciar en actividades sexuales.

Se me ocurre pensar que Castaneda hizo de esto la base de sus "enseñanzas" sobre el sexo, porque no confiaba en que sus seguidores probaran la continencia, a menos que se la convirtiera en un requisito indispensable para "ver energía tan como fluye". (Supuso, evidentemente, que no nos hubiéramos sentido muy estimulados a probar la continencia de saber lo frecuentemente que él tenía relaciones sexuales.)

El problema con esto es que Castaneda creó una de sus muchas reglas universales de brujería, que, en mi opinión, ignora el hecho de que hay una gran diversidad de tipos energéticos entre nosotros.

Esta es una de las muchas áreas en donde creo que Gurdjieff tiene sus enseñanzas más afinadas, al enfatizar que lo que es adecuado para un tipo energético no tiene por qué funcionar con otro tipo, y que antes de cambiar o adoptar cualquier clase de comportamiento, uno debe ante todo tratar de determinar su propia constitución particular.

Gurdjieff habló de la abstinencia sexual en particular cuando contestó a una pregunta sobre si uno debe abstenerse de tener relaciones sexuales para formar el "cuerpo astral" [en contexto, muy similar al concepto del "cuerpo energético" de Castaneda] en el capítulo 12 del libro de Ouspensky “Fragmentos de una enseñanza desconocida”:

"Aquí no hay uno sino varias preguntas', dijo G. 'En primer lugar, la abstinencia sexual es necesaria para la transmutación [o sea, la formación del cuerpo astral] sólo en determinados casos, es decir, para ciertos tipos de personas. Para otros no es necesaria en absoluto. Y para otros más, llega por sí misma cuando comienza la transmutación".

"Explicaré esto con más claridad. Para algunas personas es necesaria una abstinencia total y prolongada para que comience la transmutación; en otras palabras, esto significa que sin esta abstinencia total y prolongada la transmutación no puede comenzar. Pero una vez que haya empezado, la abstinencia ya no es necesaria. En otros casos, es decir, con otros tipos de personas, la transmutación puede empezar con una vida sexual normal —y hasta es posible que puede empezar antes y seguir mejor su curso con un gran consumo externo de energía sexual. En el tercer caso, el comienzo de la transmutación no requiere abstinencia, pero, una vez que ha empezado, la transmutación absorbe toda la energía sexual y acaba con la vida sexual normal, o con el gasto externo de energía sexual."
En el mismo capítulo, Gurdjieff también dice:

"El sexo juega un papel tremendo en cuanto a mantener la mecanicidad de la vida. Todo lo que la gente hace está relacionado con el "sexo": la política, la religión, el arte, el teatro, la música, todo es "sexo". ¿Creen ustedes que la gente va al teatro o a la iglesia a rezar o a ver una obra nueva? Eso es sólo para cubrir las apariencias. Lo más importante en el teatro o en la iglesia, es que habrá muchas mujeres o muchos hombres. Este es el centro de gravedad de todas las reuniones. ¿Qué crees que hace que la gente vaya a los cafés, a los restaurantes, a todo tipo de las fiestas? Sólo una cosa: el Sexo. Ahí está la principal fuente de energía de toda la mecanicidad. Todo sueño, toda hipnosis deriva de ella".

"Cuando el sexo es claramente consciente de sí mismo, cuando no se refugia
detrás de pretextos, ya no se trata de la mecanicidad de la cual hablo. Por
el contrario, el sexo que existe por sí solo y que no depende de otra cosa
ya es un gran logro. Pero ¡el mal estriba en esta mentira perpetua a sí
mismo!"

Castaneda no fue capaz de hablar, hasta cerca del final, de su propia vida sexual en un lugar público (y cuando lo hizo, fue al grupo de los domingos y sólo de una manera evasiva) debido, entre otros factores, a la mojigatería con la que fueron educados los jóvenes de su clase social en la América Latina de los años 20 y 30. Era esta misma inhibición, en mi opinión, lo que le hacía sentirse tan incómodo cuando los hombres iban en pantalón corto, o las mujeres llevaban atuendos "sugerentes".

A propósito, creo que hay mucha actividad sexual sugerida en los libros de Castaneda y Florinda, aparte de los continuos episodios de exhibicionismo que describen entre los brujos del grupo de don Juan. La energía sexual es la más poderosa energía que tenemos, de manera que si una banda de brujos tan audaces como los que se describen en los libros (o algo parecido) realmente existieron, deben haber trabajado con su sexualidad explorando otros niveles de conciencia y otras realidades energéticas. Que Castaneda no pudiera encontrar otro camino por el que avanzar, aparte de enfatizar la abstinencia sexual al hablar públicamente sobre el sexo, sólo nos muestra sus limitaciones como maestro.


Corey Donovan."Comparando a Gurdjieff con Castaneda". Traducido por José González Riquelme.



Hoy he estado contemplando otra vez los vídeos de las danzas sufíes creadas por Gurdief, impresionantes y poderosas como los pases mágicos de Castaneda, llenas de belleza y precisión.
Os recomiendo que visioneis los dos videos que he disfrutado esta tarde:
“Gurdjieff Dance” y “Tribute to GI Gurdjieff.

Están en: www.youtube.com .

sábado, 19 de septiembre de 2009

El sin nombre. Poema 23.


Montañas azules. (Óleo. nov 2001).



El sin nombre


Abierta la rosa de tu alma

en el secreto del cuerpo

tan sólo lo que Es,

no tiene nombre.


En la galaxia ( Otoño 2002)

lunes, 14 de septiembre de 2009

Con Gurdjieff y Castaneda. 1.


Gurdjieff.


Danzas Sagradas de Gurdjieff









“¿Se puede o no se puede?”, ,fue la pregunta estrella, por el número de veces que salió, en los seminarios a los que asistí.

El tema del sexo preocupaba a la gran mayoría. Castaneda contestaba de varias maneras, cito de memoria , no son palabras textuales pero son ciertas, grabadas en mi recuerdo, ya no quiero volver al corsé del “diario” de esos días, aunque tengo que reconocer que me ha traído el recuerdo vívido de toda una época y me ha ayudado eficazmente a poner las cosas en su sitio y por tanto a liberarme de autoengaños.
Mi perspectiva es otra.

En síntesis Castaneda venía a decirnos, en los seminarios: “Todo es cuestión de energía” .

Era una frase demasiado ambigua y a la vez evidente, laxa e imprecisa , para que las especulaciones y manipulaciones se sintieran a sus anchas, la ambigüedad se hermana facilmente con el engaño.

Castaneda aclaraba que casi todos somos producto de una “cogida aburrida” por lo que hemos nacido sin energía, tenemos que recuperar la energía perdida , acumularla para que podamos ensoñar o “coger”.

Las cabezas de todos los asistentes y su gesto de preocupación eran intuidos, (no nos mirábamos) porque se traducían a una atmósfera pesada , de pensamientos agolpados en las mentes humeantes de los quinientos, o seiscientos o los ochocientos cerebros que allí estábamos.

Había que averiguar de que “cogida” veníamos, pero esas cosas no las suelen contar los padres, “hija, te concebí en una noche de pasión inenarrable”.
¡Ay,cuenta, cuenta papá!...

Así que la mayoría no tenía dudas, si hubiera sido la gran cogida nos lo habrían contado, de eso se suele presumir, pero no tenían tiempo de esas cosas, esas son cosas de “jipys” y de “gente con mente calenturienta”, dirían mis padres.

Recuerdo que mi madre cuando yo intentaba hablarle de algo que ella vagamente pudiera asociar con el sexo, siempre me decía :
Hija ¡qué ascoooo!


Era muy guapa y ya de muy mayor separada de mi padre, tenía dos o tres pretendientes, recuerdo uno en especial, un médico de prestigio muy elegante, bien conservado e interesante. Ella llevaba su relación en secreto, cuando yo la sonsacaba, lo más que me decía era:

-¡Quita, quita, si sólo somos amigos, vamos a los conciertos, de paseo, pero nada más. Además tengo que cortar con él se está empezando a pasar.
-¿Y eso?
Muy enfadada, explicaba:
-Pues no que quiere que hagamos un viaje juntos a Lanzarote. Una vez allí es capaz de tomar vuelos y aprovecharse (mi madre tenía a la sazón más de setenta años ).
Ante mi insistencia para que fuera y mis ánimos me contestó.
-Le he dicho que no y es que no. ¡Qué asco, Dios mío, qué asco!

Estaba clarísimo que yo había sido concebida en una cogida terriblemente aburrida y poco apasionada y el asco de mi madre tuve que recapitularlo más de una vez.
Y a mí que me da que todo era mentira, la infancia está llena de mentiras así se hace uno al hábito del autoengaño.

No parecía que mis compañeros del seminario condujeran sus pensamientos en la otra alternativa, sus caras de estupor no dejaban lugar a dudas.

Evidente: Se trata primero de recapitular y hacer pases mágicos, después decidir en qué emplear esa energía, es elección de cada uno si aumentarla o derrocharla. Pero, claro, el que la derroche....Vuelta a empezar.

Otro caso sería las personas que proceden de un encuentro amoroso apasionado, como Florinda que "puede hacer lo que le dé la gana”, tiene energía para todo, en cambio vosotros y yo tenemos que trabajar mucho más”.


La Recapitulación es la práctica estrella para recuperar la energía perdida en nuestro pasado, y liberarnos de sus ansias de apego.
Poder así vivir el presente en presencia , no en ausencia como se suele.

Los pases mágicos o ejercicios de tensegridad también son para recuperar la energía y colocarla en su sitio. Al parecer los primeros los trajo el nahual Luján , de China, es por ello que los pases tienen cierta semejanza con las artes chinas energéticas, y con todas las que trabajan con la energía como las prácticas chamánicas.
Los pases mágicos son como el Chi- y Kún, pero con sabor y fuerza chamánicos y con otros conocimientos antiguos y un aroma de New Age, acentuando la fortaleza viril y la pasión en la manera de ejecutarlos.

Las danzas de Gurdjieff, de origen sufí, pero recreadas por su genio creativo, son extraordinarias, supera a Castaneda, que nos enseñó la danza que Silvio Manuel le transmitió: su danza de pases mágicos.
En los ejercicios si se parecen más los dos magos.

Recordé las valiosas enseñanzas de Gurdjieff, su controvertida y criticada vida, su histrionismo en la manera de enseñar, el revuelo que armó la muerte de Khaterine Mansfiel, la injusta acusación que sufrió por su causa, cuando lo único que hizo fue acogerla en sus últimos meses de vida (estaba ya muy enferma).

¿Quién era Gurdjieff?, y ¿qué paralelismos tan jugosos nos vienen a la memoria, al bucear en Castaneda?

Hagamos un síntesis, eligiendo tan sólo algunos fragmentos, del interesante artículo sobre Gurdjieff escrito por Carlos Mora Vanegas :


“Para los que no lo comprendieron, (Gurdjieff ) fue un charlatán , no así para sus miles de seguidores.
Existen cuatro caminos para el trabajo sobre sí:
1. El Camino del Faquir, que pone énfasis en el trabajo del cuerpo.
2. El Camino del Monje, en las emociones.
3. El Camino del Yogui, en el intelecto.
4. El Cuarto Camino, que es el de Gurdjieff, trabaja simultáneamente sobre los tres centros.
Cada uno de estos cuatro caminos tiene sus propias dificultades, pero la peculiaridad del Cuarto es que el ser humano debe trabajar desde las circunstancias variables de la vida. El discípulo no tiene aquí posibilidades de esconderse en una montaña a meditar. Debe lidiar con las cambiantes condiciones externas, manteniendo el sentido y el sentimiento de trabajo y practicando la no identificación en medio de los sucesos y desdichas cotidianos.

Gurdjieff solía decir a sus discípulos que hay que ser maestro de este mundo antes de poder dominar el otro mundo, un ejemplo de ello es el modo en que siempre se procuró las necesidades mundanas para sustentar su trabajo espiritual.

Dotado de notables poderes psíquicos, a muchos les parecía estar frente a un mago seductor y autoritario. Obsesionado con el despertar de la mecanicidad a las personas, se conducía a veces, de manera chocante e inadmisible para los cánones sociales. Pero quienes veían mas allá de este disfraz, descubrían a un hombre auténtico, capaz de generar trascendentales cambios en quienes lo rodeaban.

Gurdjieff legó al mundo la riqueza de su obra constituida por una serie de 3 libros, un ballet, 300 piezas para piano y alrededor de 100 danzas sagradas o “movimientos”. Y lo mas importante, un sólido cuerpo de ideas interrelacionadas acerca de la existencia y la evolución consciente del hombre y el universo.
Gurdjieff, arrendó una casa que compartía con sus alumnos (los filósofos del bosque), en el distrito de Auteuil, en la cual los días transcurrían entre diálogos acerca del trabajo y la práctica de las danzas.
En octubre de 1922, el grupo se cambio a Fontainebleau, al sur de París, a una hermosa mansión de la aristocracia francesa.
Como siempre, Gurdjieff apeló a todos sus recursos para financiar el subido alquiler, alimentar a todos y enfrentar la titánica misión de levantar una nueva sede. Rodeado de bosques y magníficos jardines, este era el lugar ideal para el Trabajo. (“El Instituto Armónico del Hombre”). Inmediatamente, comienzan las tareas para adaptar la casa.

Desde el amanecer hasta la noche, los seguidores preparan las salas para los ejercicios físicos y danzas sagradas, construyen el teatro, los establos y la casa de estudios. Los "filósofos del bosque", como se les denominaba en la época, suscitaban no pocos comentarios.
www.camova.com



Y ahora ya, después de situar a Gurdjieff, saltan a la vista los paralelismos, las similitudes entre ambos y sus diferentes peculiaridades, Castaneda es mejor escritor desde mi punto de vista, algunos libros de Gurdjieff cuesta mucho leerlos, exceptuando “Encuentros con amigos notables” prefiero a Ouspenski, su mejor alumno que en “Fragmentos de una Enseñanza Desconocida” nos expone con gran claridad las enseñanzas de su maestro. O el libro de la señora Hartman, “Nuestra Vida con el señor Gurdjief”, (lo leí hace ya tiempo, pero recuerdo lo que cuento) en el que narra los treinta años que estuvieron al servicio del señor Gurdjieff, ella como su secretaria y su esposo, un gran compositor de la época, llevando a cabo las creaciones musicales de Gurdijieff, en estrecha colaboración, conviviendo y siendo sus alumnos y amigos.

El libro está lleno de aventuras y de detalles que reflejan las peculiaridades de su maestro, anécdotas jugosas como la que cuenta de un día, en el que la señora Hartman fué a ofrecerle a Gurdjieff todas sus joyas, (eran aristócratas, que fueron desprendiéndose de todas sus comodidades y riquezas siguiendo a Gurdjieff), ya que se estaban pasando momentos económicos difíciles, Gurdjieff le agradeció el gesto pero no lo aceptó a pesar de su insistencia.

El hecho llegó a oídos de una señora que quería hacer méritos, pensando que no había peligro de perder sus joyas ya que se las devolvería como había hecho con la señora Hartman. Pero Gurdjieff aceptó encantado el ofrecimiento y se quedó con las joyas, la hipocresía y manipulación de la señora quedó a la vista de la manera más exquisita.


Para completar creo interesante reseñar el artículo de Carey Donovan, en el que trata el tema del sexo comparando a Gurdjieff y a Castaneda.

Amigos, lo vemos en la segunda estrada del blog, después de ésta. Ya que la próxima es un poema, para aligerar tanta densidad reflexiva.

En la galaxia de Khandro. Septiembre 2009.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Atardece con Casandra. Poema 22.










El templo de Casandra. Óleo. 1998.

"A Casandra que supo ver la luz entre las sombras".



Atardece con Casandra.



Perezosa, la tarde acecha.
Nimbada por un cielo de plomo...Arde.
Se cuela un airecillo, es la brisa
que anuncia lluvia.

Arde la tarde y con ella
la ilusión arde, y a gritos exclama:
¡Bendita el agua que apaga el fuego!

A chaparrón huele. A borbotones cae.
Y al desmedido llanto, se despereza el sol,
y en el aire vibran los colores del Iris,
que Casandra trenza en sus cabellos.

Se ciñe sus ínfulas cubriendo su cabeza,
sus brazos y su espalda
hasta cubrir su blanca túnica
y con la llama de su pasión
se ofrece al sol y le suplica:
Luz....Más luz....

Que no consigan las sombras
crecer hasta apagar la luz.
Que sean las justas
para calar hondo y embellecer.

Luz....Más Luz


En la Galaxia de Khandro. (10 de Septiembre 2009).

lunes, 7 de septiembre de 2009

Album de los momentos Sublimes II. Con Castaneda en California 3.


La Rueda del Tiempo. Escultura. Raquel Cohen.


Palos Santos. Esculturas. Raquel Cohen.











El engaño como estrategia:

En “La Rueda del Tiempo” su noveno libro, que sintetiza en citas los ocho primeros, Castaneda, en sus comentarios, nos dice:

“Al principio de mi aprendizaje, en la época en que se produjeron los hechos que se describen en “Las “Enseñanzas de don Juan”, don Juan hablaba mucho de aliados, de plantas de poder, de Mescalito, del humito, del viento, de los espíritus de los ríos y los montes, del espíritu del chaparral, etcétera.
Cuando más adelante le recordé la importancia que había dado a aquellos elementos y le pregunté que por qué no hablaba ya de ellos, admitió sin rubor que me había soltado toda aquella palabrería pseudoindia al principio de mi aprendizaje por mi bien.
Me quedé estupefacto. Me pregunté cómo podía afirmar tal cosa que, obviamente, era falsa. Resultaba evidente que lo decía con sinceridad, y si había alguien capacitado para juzgar la veracidad de sus palabras y de sus estados de ánimo, ése era yo.
-No te lo tomes tan en serio -dijo riendo- . Disfruté mucho contándote todas esas bobadas, y aún disfruté más porque sabía que lo hacía por tu bien.
-¿Por mi bien, don Juan? ¿Qué aberración es ésta?
-Sí, por tu bien. Te engañé dirigiendo tu atención sobre elementos de tu mundo que te provocaban una profunda fascinación, y tú te tragaste el anzuelo, el sedal y la plomada.
Lo único que me hacía falta era captar toda tu atención. Pero ¿cómo podría haberlo hecho cuando tenías un espíritu tan poco disciplinado? Tú mismo me repetías una y otra vez que permanecías conmigo porque encontrabas fascinante lo que yo decía del mundo. Lo que no sabías expresar era que la fascinación que sentías se debía a que apenas reconocías vagamente cada elemento del que te hablaba. Por supuesto, pensabas que aquella vaguedad era chamanismo, y te atrajo, lo que quiere decir que te quedaste.
-¿Le hace eso a todos, don Juan?
No, a todos, porque no todos vienen a mí y, sobre todo, porque no me intereso por cualquiera. Estuve y estoy interesado en ti, sólo en ti. Mi maestro el nagual Julián, me engañó de un modo similar. Me engañó a causa de mi sensualidad y mi avaricia. Me prometió conseguirme todas las mujeres bonitas que lo rodeaban y me prometió cubrirme de oro. Me prometió una fortuna, y caí en la trampa. Todos los chamanes de mi linaje han sido engañados de ese modo desde tiempo inmemorial. Los chamanes de mi linaje no son maestros o gurus. Les importa un comino enseñar su conocimiento. Quieren herederos para su conocimiento, no gente vagamente interesada en su conocimiento por razones intelectuales”.


Castaneda como un perfecto estudiante de antropología trabajaba a fondo recogiendo datos de interés antropológico de la zona, tenía miles de notas, de su supuesto “informante”.

-No hay voluntarios en el camino del guerrero- me dijo don Juan a guisa de explicación- Un hombre ha de ser forzado a seguir el camino del guerrero en contra de su voluntad.
-¿Y qué hago con las miles de notas que recopilé a causa de sus engaños, don Juan? -le pregunté entonces- .
Su respuesta me conmocionó.
-¡Escribe un libro con ellas! -respondió-De todos modos, seguro que si empiezas a escribirlo nunca las utilizarás. Son inútiles; pero, ¿quién soy yo para decírtelo? Averígualo por ti mismo. Sin embargo, no te propongas escribir un libro como lo haría un escritor. Propónte hacerlo como un guerrero.
-¿Qué quiere decir con eso, don Juan?
-No lo sé. Averígualo por ti mismo.
Tenía toda la razón. Nunca utilicé aquellas notas. En cambio, y sin que yo lo pretendiera, me encontré escribiendo acerca de la existencia de un sistema de cognición diferente y de sus inconcebibles posibilidades".

Escribir como lo haría un brujo, o como lo hacen las brujas, desde la conciencia acrecentada, desde el silencio interior, los libros de Taisha y de Florinda son tan extraordinarios como los de Castaneda, están escritos por dos brujas auténticas, nunca se sabrá tampoco si son testimonio de su propia experiencia ó si apoyaron el sueño de Castaneda , fueron sus cohortes, compañeras y discípulas, también en este caso consiguen transmitir enseñanzas válidas, completando y ratificando lo que puede salvarse del naufragio.

Recordemos lo que Castaneda nos dice en sus libros sobre la tristeza y la añoranza:

“Cada vez que yo entraba en un estado de conciencia acrecentada no podía dejar de maravillarme de la diferencia entre mis dos lados. Siempre sentía como si un velo se me quitara de los ojos, como si antes hubiera estado parcialmente ciego y ahora podía ver. La libertad, el absoluto regocijo que solía posesionarse de mí en esas ocasiones no puede compararse con ninguna otra cosa que haya experimentado jamás. Pero al mismo tiempo, había un aterrador sentido de tristeza y añoranza que iba de la mano con esa libertad y aquel regocijo. Don Juan me había dicho que sin tristeza y añoranza uno no está completo, pues sin ellas no hay sobriedad, no hay gentileza. Decía que la sabiduría sin gentileza y el conocimiento sin sobriedad son inútiles”

Estoy recapitulando esa etapa de mi vida en la que me encontré con ellos, la recapitulo y la suelto en estas páginas a modo de homenaje. Merecen estar en el Álbum de los Momentos Sublimes de mi vida y es por ello que las reseño, como una manera de pagar la deuda que contraje al recibir enseñanzas tan eficaces como La Recapitulación, El Acecho, El Ensueño, los pases mágicos.....son prácticas para toda la vida.
Se necesita de mucha energía para aprender en el camino del conocimiento, aún más para recordar lo que se experimenta en la conciencia acrecentada y aún más para poder recapitularlo y escribirlo.
Castaneda nos pidió que recapituláramos, que hiciéramos los pases mágicos , y que confeccionáramos un Álbum con los momentos de nuestra vida que nos han hecho cambiar de perspectiva, momentos que han supuesto un empujón del espíritu, un giro al sillón de la conciencia.

Creador de un mundo. Brujo y mago nos embrujó. Miles y miles de personas
creimos a pies juntillas todo lo que nos contaba en sus libros, sin poner en duda su impecabilidad, extasiados ante su poder no hacíamos caso de los bulos que corrían de boca en boca, ni de sus contradicciones, por ejemplo cuando había dicho que él no podía tener aprendices, y que no existía ningún grupo y delante nuestra estaba un grupo nutrido de alumnos que hasta estaban uniformados y llevaban nombres especiales: Los chacmoles, los rastreadores de energía, el explorador azul, la exploradora naranja etc etc. Toda una organización que no podía haber surgido de la nada.

¿Era un maestro ó qué era, un creador de todo un mundo de ficción, un artista consumado, un genio? ¿Existía don Juan ó era una invención más? Y las brujas, eran personajes inventados?, Imposible, es que don Juan y don Genaro, Silvio Manuel, Clara, Florinda , Nélida ó Zuleica ….todos esos hombres y mujeres de conocimiento podían ser una invención?...Imposible, si así fuera Castaneda sería un superdotado genial, un genio de una imaginación portentosa, un estudioso inteligentísimo que desde su laboratorio había construido un mundo chamánico de conocimiento vivo y convincente al máximo, bebiendo de muchas tradiciones, exprimiendo el zumo y la esencia, creando literariamente una fantástica aventura que quiso dotar de vida manipulando y adaptando las enseñanzas a su propia vida y embrujando a todos los comparsas de su gran teatro cósmico, su genialidad le llevó al engaño sublime a la gran farsa en la que él actuaba de demiurgo, todo para satisfacer sus deseos, fué el gran actor, el showman de lo sublime .

Nos hablaba de los falsos maestros, ponía pingando a todos, contando intimidades de unos y de otros, sin ética ni moral de ninguna clase, ¿Cómo no creerle? Se justificaba todo desde el punto del Acecho y de la destrucción del ego, subvertir el lenguaje y la moral, la ética, la normalidad establecida, se trataba de escandalizar de epatar de confundir a través de las disonancias cognitivas, de las mentiras sobre la historia personal, de la expresión de contradicciones …¿Era eso el acecho?.

A pesar de las señales, estábamos empeñados en tragarnos todo lo que dijera, indudablemente era un gran brujo y nos tenía embrujados con la magia de su palabra y de su energía.
Menos mal que nunca pasó por mi cabeza la idea de meterme en aquel grupo que estaba recibiendo de él sus enseñanzas directamente, me bastaba con “conocerle” y poner en práctica desde lejos todas las enseñanzas que me parecían válidas y eficientes.

Luego leí el libro de la que fué su esposa y a pesar de la evidencia seguí sin destruir el mito, y después de su muerte se desató un alud de fango y de improperios, de odios encontrados a los que no hice el menor caso, realmente me daba igual, ya se sabe que aunque esté mal visto hablar mal de los muertos, basta que el muerto sea famoso y que además haya pretendido borrar su historia personal para que se desencadene un desprestigio feroz de su memoria, me seguía dando igual se dijera lo que se dijera, a mí sólo me importaba lo que había aprendido de sus libros y del contacto con él.

Se le exige siempre al maestro que sea perfecto, sin embargo yo creo que un maestro puede enseñarte a través de sus imperfecciones, es más el buen alumno aprende de todo y de todos, incluso se aprende más, de lo negativo que de lo positivo. Lo que importa es que llevemos a cabo las verdaderas enseñanzas que están en todos los libros sagrados.
Somos meros trasmisores, las energías se canalizan a través de nosotros y en cada época surgen los que son necesarios para la modalidad de la época, canalizando lo que hace falta.

En este blog relaté un cuento sufi en el que un hombre pedía a Dios que bendijera a todos los asesinos, ladrones, enemigos y personas malvadas que se habían cruzado en su vida.
Ante sus ruegos insistentes y en voz alta, sus amigos, indignados de que no pidiera por ellos, le echaron en cara el ser tan desagradecido con los que tanto bien le habían hecho y le exigieron les explicara el absurdo de su petición de bendiciones para los desalmados.
El hombre les contestó que ellos, lo malvados, al hacerle sufrir habían sido sus maestros verdaderos, pues le habían obligado siempre a volverse hacia el bien.

La vida personal de los grandes hombres como Krishnamurti, Chogiam Trungpa Rimpoché, León Tolstoy, Gurdieff y de tantos y tantos que tenían algo que enseñarnos, ha sido mancillada por unos y por otros, lo que sea verdad ó mentira sobre su vida personal no invalida lo que lograran transmitir ó enseñar al que tuvo la suerte de aprender de ellos y de sus libros.

En el caso de Castaneda, nunca podremos saber hasta dónde llego el acecho, la patraña y el engaño, hasta donde la genialidad, la manipulación y la tergiversación, hasta dónde la ficción y la realidad pero si sabemos, con certeza, el bien que nos procuró con las enseñanzas recogidas en sus mágicos libros.

El Castaneda que yo conocí ó que yo me inventé nada tiene que ver con el real, la percepción siempre nos anda jugando malas pasadas, recuerdo un día en el que me reuní con mis hermanos cuando mis padres murieron, para ver sus fotos y hablar de ellos, quedé sorprendida al comprobar que la visión que teníamos, cada uno de nosotros, de nuestro padre y madre común, nada tenía que ver entre sí e incluso eran opuestas, así es y nada es.

Mi agradecimiento sigue incólume, mi experiencia fue realmente personal e intransferible. Gracias por haber tenido el privilegio de haber leído sus libros y de poder verle como ser humano. .

Castaneda tiene toda mi admiración como el escritor más genial y extraordinario, logró que me creyera totalmente todo su mundo mágico, que lo viviera y que aprendiera a través de él a manejarme en el mundo de todos los días. Su vida personal sólo a él le pertenece. Mi experiencia y contacto con él fué importante y positivo y eso es lo que me vale.

Él mismo nos advertía en sus libros que había caído en la trampa del poder y del sexo, indirectamente se descubría, ya que a todos “los grandes hombres”les criticaba lo mismo sin apenas variantes, todos los gurus y grandes escritores del momento que había conocido cojeaban de la misma patita: nos contó de sus adicciones y “aberraciones” sexuales, yo me quedé pasmada porque a pesar de ser muy conocidos y estar vivos los acusaba con nombres y apellidos, que la mínima ética me impide referir, condenándolos sarcásticamente.

Para borrar la historia personal nada como la mentira y la contradicción permanente, como un actor genial que a pesar de representar un personaje se lo cree hasta el punto de tomar vida y ser convincente, el precio es la confusión de llegar a creerse el personaje.

También nos lo advirtió de palabra en uno de sus seminarios:-

“Haced lo que os digo” (le faltó el “en memoria mía”), “pero no imitéis lo que hago pues no soy más que un ser humano.
¿Qué podéis esperar de mí? Yo carezco del poder de don Juan. He fracasado en mi intento de ser impecable.


Y en sus libros don Juan le advertía de la diferencia abismal que hay entre ser “brujo” y ser “hombre de conocimiento”. Le contaba la historia de su linaje: los nuevos videntes toltecas, verdaderos hombres de conocimiento, eran muy distintos a sus antecesores, los antiguos videntes toltecas, que habían quedado atrapados en la trampa del poder y eran capaces de hazañas indescriptibles, pero pagando el alto precio de renunciar a la sabiduría, que pasa de prodigios y manipulaciones, por lo que se quedaron meramente en brujos de inmenso poder.
A continuación le decía que él era como los brujos antiguos, con su fuerte inclinación a tratar con los seres “inorgánicos” y sus ansias de poder.

Cuando Castaneda le cuenta su ensueño con el explorador azul y su interpretación de que está presa en el mundo inorgánico y de que se ve compelido a salvarla (entre otras cosas porque su energía le recordaba a su padre), don Juan le aconseja, muy claramente, que olvide ese evento y lo considere como
<em>“una tentativa de los seres inorgánicos por complacer mis fantasías” remarcando que “si el ensueño se acentúa demasiado se convierte para los brujos antiguos en una fuente inagotable de vicios y caprichos.”

Haciendo caso omiso del consejo, Castaneda salva al explorador azul, pero pagando un precio muy alto, se intercambia por ella y él queda preso, en su lugar, en el mundo inorgánico.
Don Juan lo salva y lo reintegra al mundo pero le dice:

“Liberaste al explorador azul, pero perdiste tu vida. O peor aún, perdiste tu libertad. Los seres inorgánicos dejaron libre al explorador, pero a cambio de ti.”

Un cuento sufi describe muy bien al verdadero sabio:-
“...un pescador encontró entre sus redes una botella de cobre con un tapón de plomo. Al abrirla apareció un genio que le pidió tres deseos. El pescador le pidió en primer lugar que le convirtiera en sabio para poder hacer una elección perfecta de los otros dos deseos. Una vez cumplida esta petición, el pescador reflexionó y dio las gracias al genio diciéndole que no tenía más deseos.”

Acabo de leer el libro de Amy Wallace “Aprendiza de bruja. Mi vida con Carlos Castaneda”, a pesar de estar mal escrito y peor traducido, tiene cierto interés ¿testimonial? eso sí cuestionando siempre lo que pueda tener de cierto ó inventado, me ha costado mucho leerlo, es más acabo de terminarlo hoy, por lo que estoy aún chocada añadiendo estas palabras a lo que escribí en Julio de este año : “La estrategia del engaño”y que no quise publicar en el blog hasta mi vuelta de un viaje de dos meses, viaje que me conectó con el libro de Amy Wallace .
Mientras lo leía, a trancas y barrancas, corroboraba engaños intuidos y descubría evidencias rechazadas, que me dejaban exhausta y vencida como si hubiera descubierto la verdad, a mi mente vino un verso de Pessoa que ahora podía comprender:-

“Estoy hoy vencido como si supiera la verdad” .

Busqué en mi librería el poema al cual pertenecía este verso, para ahondar más, y lo encontré en las Odas de Ricardo Reis (heterónimo de Pessoa) con este incomprensible título: ”Tabaquería”.

Me permito tan solo reseñar los versos del comienzo y del final del poema, que tenía subrayados por el impacto que me causaron hace ya muchos años, cuando los leí por primera vez, hasta el punto de recordar de memoria el verso citado tantos años después, hasta estos días no lo he comprendido de verdad, al vivir en mí las palabras del sabio poeta:

Tabaquería.

No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte eso, tengo en mí todos los sueños del mundo.
…...............


Estoy hoy vencido, como si supiese la verdad.
Estoy hoy lúcido, como si fuera a morirme,
y no tuviese más hermandad con las cosas
que una despedida, volviéndose esta casa y este lado de la calle
la hilera de vagones de un tren, y una partida pitada
desde dentro de mi cabeza,
y una sacudida de mis nervios y un crujir de huesos en la ida.


Una vez más me socorren sus versos, he sentido al leerlos nuevamente el bálsamo de la profundidad, que suaviza la tristeza y derrota del ego, que no sólo necesita ser admirado ciegamente sino también ciegamente admirar.

Me ayuda a poner las cosas en su lugar:
La verdad es el descubrimiento de la mentira, realmente del autoengaño con el que solemos evadirnos de nuestra propia responsabilidad y delegar en otros para que nos salven ó nos hagan felices y especiales. Siempre es más cómodo que otro lo haga por tí, si eso fuera posible.

Hago mías las palabras de Jodorowski sobre Castaneda, yo también creo que su aportación ha sido inmensa y genial:

“Su aportación ha sido inmensa: él creó una fuente de conocimiento diferente, la fuente sudamericana. Hizo revivir el concepto del guerrero espiritual... Volvió a poner de actualidad el trabajo sobre el sueño despierto. Sin duda, ha publicado demasiado, pero los editores norteamericanos le hacen firmar contratos por una decena de libros... Y siempre, a pesar de todo, siempre tiene algo nuevo que decir, sus libros revelan muchas cosas olvidadas. De manera que, verdad o mentira, poco importa. Si es trampa, es una trampa sagrada...”

martes, 9 de junio de 2009

Poema 21. INTENTO.


El Grito del Brujo. Acrílico. Díptico.(1.999 )


¡¡Innntennntoooo!!

Llegar hasta la sangre
y transmutarla en néctar.
El néctar de los dioses
que alimenta lo sublime.

Llegar hasta los huesos,
nutrirlos con intento.
Intento que a los brujos
vuelve sabios.

Llegar hasta la carne,
bordarla de jazmines,
rastreando el olor de los que fueron
“a lo desconocido por lo desconocido”.

¡¡¡Innntennntoooo!!!
energía vibrante y viva,
tan palpable como la sangre,
los huesos, la carne.
( Agosto 2003)

domingo, 7 de junio de 2009

Álbum Momentos Sublimes II. Con Castaneda en California 2.

La Cazadora de Astros. Remedios Varo(1908-1963)

Continúo con la selección de párrafos de mi diario escrito en 1996, fecha de mi encuentro con Castaneda.

La Mente Voladora:

"De todas las cosas que Castaneda nos comunicó lo que más impacto causó fue el tema de los voladores.
Ya don Juan le había advertido que no hablara nunca de ello porque las consecuencias podían ser funestas para él, muy peligrosas. Hasta el tercer día no nos lo explicó, nos fué preparando poco a poco, al igual que Taisha, Florinda y Carol. A partir de su decisión de contarlo y de llevarlo a cabo, comenzaron a suceder muchas cosas inexplicables.
En el seminario de Oklan del año pasado Castaneda se puso tan enfermo que incluso se despidió de Florinda, Don Juan le había dicho que si enfermara alguna vez como consecuencia de los voladores que fuese a ver a una señora muy poderosa que lo ayudaría, pero a esas alturas la señora ya no existía así que, cuando ya estaba en las últimas, llegó una chica enfermera recomendada, por no sé quien, y le puso una pastilla en la boca salvándolo milagrosamente, hablando con ella resultó ser la nieta de la señora poderosa recomendada por don Juan".

"Castaneda estuvo trabajando con un psiquiatra como pasante. Este le contó que al principio él tenía mucho amor a su profesión pero que ahora no escuchaba a sus pacientes, les ponía una grabadora y él se tapaba los oídos y asentía. El motivo de tal apatía era que no podía soportar tanta repetición, no había sorpresa alguna, la semejanza entre unos y otros era enorme. Así que delegaba en sus pasantes la ardua labor de clasificar las cintas por tipos, y él administraba el tratamiento.
Le dió a Castaneda tres mil cintas y Castaneda las oyó todas, quedó sorprendido al comprobar que sólo había dos o tres tipos diferentes, que se repetían indefiniblemente y que por supuesto su propio tipo estaba perfectamente reflejado de todas las maneras, con más claridad expresado de lo que él nunca hubiera podido expresar. La homogeneidad era escolafriante".

“¿Qué nos han hecho? Parecía que nos hubieran descerrajado el cerebro y en su lugar nos hubieran puesto un programa idéntico a todos con ciertas variantes. El ser humano no es así, siempre fue un viajero del infinito y ahora está encasquillado y encarcelado, dando vueltas al mismo lugar”.

"Yo seguía con extremada atención lo que estaba diciendo, porque siempre me chocó esto mucho, hacía ya muchos años que me sorprendía esa similitud, siempre he sido una persona receptora de confidencias de todo tipo de personas, me gustaba arreglar el armario de unos y de otros a la vez que arreglaba el mío, la psiquiatría y la psicología me apasionaban, me gustaban las patografías y leía mucho sobre los casos clínicos de Freud, de Castilla del Pino. Me interesaba la Antipsiquiatría de Laing, de David Cooper.... Mi propia andadura para conocerme me llevó a investigar y a analizar mucho sobre el carácter humano, me hice un Psicoanálisis con un psiquiatra, los tipos psicológicos de Jung, el eneagrama de Gurdief, la Psicología de Erich From....Durante cinco años de 1983 a 1988 trabajé con un grupo de 14 personas bajo la dirección de Javier Díaz (discípulo de Claudio Naranjo) poniendo en práctica el eneagrama. Por otro lado estaba mi trabajo como profesora durante tantos años que me hizo tratar con tantísimas personas. Todo ello me llevó a la conclusión de que todos éramos tremendamente parecidos, cuando debíamos ser únicos nos repetíamos de una manera alarmante.
La explicación que yo manejaba para aclarar todo esto era que la uniformidad o similitud nos venía a través del proceso de socialización que hemos sufrido desde pequeños, a la pérdida de conciencia, a la maquinización , a la programación ..etc.
Así que cuando leí a Castaneda comprendí que nuestra vision común de la realidad viene porque tenemos todos "el punto de encaje" fijo en en un mismo lugar de la amplísima banda de percepción. Fijación a la que estamos sometidos y cómo ese “punto de encaje” había sido fijado en determinado lugar, para que todos compartiéramos una realidad ficticia, podía entender esa especie de clonación, esa rueda kármica.
Había que conseguir por todos los medios salir de esa esclavitud y luchar por conseguir la verdadera libertad que no es otra cosa que liberarnos de la cárcel de esta personalidad caprichosa que nos asfixia y nos hace ser monitos de repetición en serie, liberarnos del yo,yo,yo,yo,yo, de la egomanía, de la auto-compasión, del autobombo, de los constantes juicios.....

Sin embargo había todavía algo que no estaba claro:
¿Quién nos hace ser así?
Está claro que así somos más manejables pero ¿para quién?
El asunto de los extraterrestres que me explicó Jerónimo (mi maestro de cocina macrobiótica) no me convencía , el diablo tampoco, puesto que me parece parte de la programación, al igual que Dios. La respuesta según Castaneda es la siguiente:

“Vivimos en un universo depredador, el hombre mismo se comporta así con los demás animales, no sólo no respeta su vida sino que los almacena en lugares, para comérselos. El hombre castra a sus animales para tenerlos en casa, para que no se le vayan los esclaviza, porque así los tiene a su disposición, los domestica, les priva de su libertad. Al igual que los pollos están ahí aprisionados en las pollerías para ser devorados por nosotros, los humanos están apiñados en las ciudades para ser devorados por otros entes energéticos: los voladores.
Cuando el ser humano es libre y puede parar el diálogo interno los ve y son seres oscuros con unas alas triangulares que aterrizan de golpe, enormemente voraces y que se alimentan de la energía de la persona humana, la de los animales no les gusta, sólo la humana tiene una configuración de huevo luminoso cerrado que cubre todo el cuerpo físico a la distancia de los brazos extendidos a los lados, un resplandor luminoso que cuando está completo convierte al ser humano en viajero del infinito, en un ser capaz de acciones inimaginables”.


"Castaneda nunca lo dijo en sus libros pero nos contó que el año pasado(1995)Carol Tiggs le dio unas fotos espeluznantes donde estos seres habían sido captados. Un fotógrafo amigo de ella, un hombre bastante curioso, estaba en un entierro de alguien importante, el Dalay Lama estaba entre los asistentes. Este hombre hizo las fotos y cuando estaba revelándolas en su casa vio unos puntos negros extraños que no correspondían a lo usual, en dos de las fotografías, así es que decidió agrandar y agrandar, tenía unas máquinas extraordinarias y cuando por fin llegó al máximo tamaño, estos seres estaban retratados, eran dos voladores. Les dio las fotos a Carol Tiggs y ésta los reconoció en el acto, alarmada se las enseñó a Castaneda y éste comprendió que había llegado el momento de presentar batalla abierta contra ellos, a pesar de las recomendaciones de don Juan de que no lo hiciera, era una señal indudable de que debía hacerlo.

Al oír la descripción de los posibles voladores me vino la imagen de los Caprichos de Goya, esos lienzos en blanco y negro en los que hay unas formas oscuras parecidas a murciélagos enormes, como sombras que se ciernen sobre personajes deformes, con la locura reflejada en sus rostros, indudablemente Goya tuvo esa visión y la plasmó en sus cuadros.
Me hubiera gustado preguntárselo a Castaneda pero me pareció que era una artimaña de mi egomanía y lo dejé pasar.
También cierto tufillo a rancio me vino, tengo que confesar que lo ominoso no me gusta, me suena a castigo, a culpa, a infiernos, por supuesto que “creer es crear” y que ese dicho de ver para creer, quedaría más bien invertido: “Creer para ver”.

En todos los caminos de conocimiento se dan estas materializaciones, estos milagros, la percepción se abre y lo desconocido se cuela. Sin embargo Castaneda posibilataba también otra lectura, que casa con las grandes verdades compartidas por todos los caminos del conocimiento: la mente voladora es el verdadero volador y todo lo que nos impone nos consume energéticamente hasta dejarnos exhaustos, que más da de donde venga, lo importante es que al parar nuestro diálogo interno podemos liberarnos de su yugo.
La disciplina es necesaria para acabar con los voladores:emociones negativas ó conflictivas, expresiones del ego: la ira, el orgullo, la gula, la importancia personal, la auto-compasión y la ignorancia...todos los apegos.
Un largo camino y un arduo trabajo son necesarios para recuperar lo que realmente somos."

Así que los voladores son nuestros depredadores y para esclavizarnos nos tienen programados a través de la mente, la mente por tanto es voladora, no es nuestra, los voladores nos han comido toda la luminosidad energética que nos rodeaba y tan sólo tenemos un pequeño reflejo de esa conciencia luminosa en los pies, como base. La única manera de luchar contra los voladores es la disciplina. Por supuesto se trata de bajar el volumen de ese aparato que nos han incrustado en el cerebro, de conocerlo a fondo para poder silenciarlo y de quitarle todo poder.
Restaurar nuestra luminosidad hasta cubrir todo el huevo luminoso y convertirnos nuevamente en lo que realmente somos, viajeros del infinito, seres libres con acceso al conocimiento directo, que no puede darse mientras esta mente extranjera nos esté dando consignas sin parar.
Así que la autocompasión, la importancia personal, el ego con todas sus expresiones: el miedo, el terror, la inseguridad, el orgullo, la vanidad, la gula, la pereza etc etc.. Todo eso nos lleva a la esclavitud, todo ello es producto de la mente voladora. Contar esto es muy peligroso, el manicomio nos puede tragar.


"Me acordé del “mito de la caverna” de Platón que siempre me ha impresionado tanto.
Se me vino la farsa de Orson Wells por la radio, el pánico que creó con la simulación de la llegada de los extraterrestres."

"Está claro que solidificamos las creencias hasta el punto de poder materializarlas y darle forma, creando el mundo en el que creemos. Claro que hay niveles, y es precisamente eso lo que solemos olvidar dando lugar a malinterpretaciones y juicios, por el miedo que surge del no entender inventamos respuestas para paliar nuestra ignorancia, olvidando que el mundo es un misterio y que hay que empezar por los primeros pasos y trabajar duro para desentrañarlo.
De todas maneras sea esta la explicación o no, ahí está la cárcel y es tan evidente, la infelicidad tan palpable, la estupidez tan nítida, que ya es suficiente para intentar lo posible y lo imposible para salir de ella."

El Poder de la Masa y los Pases Mágicos:

"Creer para ver o ver para creer, en esa disyuntiva nos movemos, lo que está claro para mí es que las enseñanzas de don Juan nos pueden ayudar a liberarnos de la esclavitud de la mente voladora, Castaneda nos propone su intento revolucionario y claro de lograrlo. Sólo temo por su vida pues a pesar de su vigor, de su fuerza y de su energía, más parece la maniobra de un acechador impecable, que le lleva a representar el personaje necesario en este momento, que que esté realmente pletórico de energía y de salud.
Está en una posición muy peligrosa, está descubriendo el pastel a la masa y la masa puede devorarlo. Él nos decía:

Don Juan nunca supo de la masa, yo empiezo a trabajar con ella, sé que ella me respalda y que ése es el camino para acabar con la mente voladora. Sé que voy a tener tiempo, al menos eso es lo que más necesito y tengo todo mi intento en ello, aunque yo ya no estoy aquí, hace tiempo que me marché, pero no puedo irme definitivamente hasta que no lo haya dado todo, ésa es mi manera de pagar la deuda.
Yo, al igual que todos los aprendices de don Juan, aprendimos todo esto muy lentamente, nos enseñaba los pases mágicos, nos saturaba pero nos llevábamos años y años practicándolos, pero solos.


"El trabajo en grupo es diferente, tiene otros resultados más rápidos y otras ventajas que él está comprobando día a día a través de los talleres que lleva hechos hasta la fecha. Se trata pues de saturarse con los pases mágicos. De hacerlos muchas veces y mucho, sin preocuparse de aprender nombres sino dejando que la memoria sinestésica del cuerpo los empape y luego pueda recordarlos en su momento, utilizando el conveniente y requerido para cada caso".

Este seminario de Tensegridad lleva el titulo de “Lectores del Infinito”, para indicar que mientras los antiguos chamanes eran espectadores del infinito, porque podían ver la energía reflejada en el horizonte, como si estuvieran en un cine, dándole respuestas a sus preguntas y remedio para resolver sus problemas, los hombres del siglo veinte somos lectores, tenemos una predilección especial por leer textos escritos, por lo que los chamanes de hoy son “lectores del infinito”, en lugar de interpretar la energía reflejada en el horizonte como una visión, deberían interpretarla como un texto escrito. Se trata de llegar a esto mediante el silencio interior.
Los pases mágicos son los puentes que conducen al silencio interior, estos son los mismos pases que utilizaron los antiguos chamanes, pero adaptados a la mayoría. Hay miles de pases mágicos. Los seleccionados para este seminario se llaman: “La Serie de Westwood” y tienen la virtud de detener el “diálogo interno”.


Los Ángeles. 1996.
Contimuará...

viernes, 5 de junio de 2009

Album de los momentos Sublimes II. Con Castaneda en California 1.

Zao Wou-Ki

Ya he referido anteriormente en estas páginas que tuve el privilegio de conocer a Castaneda y a las Brujas y que pude recibir sus anheladas enseñanzas.
Sublime fue todo el evento, y quiero reseñarlo aquí, por ser un suceso memorable de mi vida, memorable por sublime y sublime porque cambió muchas cosas importantes, cambio necesario para bien de mi evolución personal.
Lo comparto con vosotros como una manera de pagar mi enorme deuda.

Debido a lo importante que era para mí semejante aventura, escribí, a salto de mata, un cuaderno del viaje alucinante que viví, durante los dos meses que pasé en California y en México.
En Julio de 1996 asistí a mi primer seminario con Castaneda y las Brujas. También era mi primer viaje a Los Ángeles y además sola.

Recojo, del diario que escribí hace trece años, algunos párrafos que nos sitúen en mi primer encuentro con Castaneda:

“Por fin estaba en la UCLA (Universidad de California. Los Ángeles), el seminario se daba en el Paule Pavilion: Un campo de deportes cubierto enorme, en su pista cabrían con holgura cuatro canchas de baloncesto, o quizas más. Todo el suelo de madera y unas instalaciones perfectas. Un estrado con cuatro plataformas unidas hacían de gran escenario, mil sillas alrededor. Los ochocientos participantes, (quedaron fuera sin poder entrar unos trescientos y pico), más el personal que trabajaba en el curso: Unos cincuenta entre chacmoles (monitores de los ejercicios de tensegridad), traductores, organizadores, todos ellos como piezas de un engranaje perfecto. Yo no podía pensar, todo era tan sorprendente.
Espectantes ante la inminente aparición de Castaneda, hablábamos bajito o guardábamos silencio, pasmados ante semejante organización, mientras se ajustaban los micrófonos de las respectivas traducciones, el seminario era en inglés, así que los rusos, portugueses, franceses, italianos, japoneses, chinos, alemanes y de habla hispana, todos los que no “dominábamos” el inglés tendríamos nuestra traducción correspondiente con auriculares.
Mirando a mi alrededor veía desde chavales muy jóvenes hasta “puretas” de 70 años, todas las edades, hombres y mujeres muy diversos en su vestimenta, su idioma, su físico pero “casi” todos con la misma actitud de respeto y emoción.
La mayoría sabíamos muy bien porqué estábamos allí y eso se notaba.
La vibración era emotiva, alta y espectante.
Entre los de habla hispana ( argentinos, peruanos, mejicanos,bolivianos, uruguayos, venezolanos, catalanes, madrileños, andaluces) los españoles éramos el grupo más numeroso, setenta en total. Había gente que se me acercaba y me miraban con insistencia hablando luego entre sí, al principio estaba algo desconcertada pues trataba de no llamar la atención y estaba muy seria y modosita. Por último alguien que estaba a mi lado, al notar mi desconcierto me dijo: No te preocupes, te pareces mucho a Talía Bey la presidenta de Clear Green y a las Brujas sobre todo a Carol, por eso tanto revuelo, al principio creíamos que eras una de ellas.
Me gustó sentirme parecida ante la mirada de algunos, era un buen augurio.

Llegó el momento y aparecieron todos: primero las brujas Carol, Taisha y Florinda, después Talía Bey, los y las chacmoles, rastreadores/as de energía, exploradores del infinito, todos impresionantes, sobre todo una niña de 9 años, china: Kora, que Castaneda decía que era su nieta y que actuaba de Chacmool, danzarina de los pases mágicos (Tensegridad), era preciosa y al parecer sólo llevaba un año con ellos, cuando llegó pesaba 20 Kilos más, ahora era increible verla moverse.

Todo el mundo en pié , emocionados hasta la médula los vimos aparecer. Carlos Castaneda subió la escalera del podium, lleno de vigor y de alegría, un viejito pequeño y delgado (estaba rondando los setenta años y tan sólo le quedaban tres años para irse de esta vida, se rumoreaba que estaba muy enfermo), pero fuerte, ágil, lleno de vitalidad y energía subió al escenario y desde allí nos abrazaba a todos haciendo gestos de regocijo y de emoción. Con un gesto cortó en seco los aplausos y los gritos y comenzó a hablar.
Yo lo escuchaba alucinada sin ponerme los auriculares, quería oír su voz, lo contemplaba extasiada, después de tantos años leyendo sus libros y admirándolo, tratando de practicar lo que podía y creyendo que no llegaría a conocerlo, allí estaba mirándonos a todos, paseándose por el escenario con un total dominio del gesto y la palabra, me puse los auriculares, la traductora era increiblemente buena, se podía oir la voz de Castaneda y a la vez la voz de la traductora suave y clara se filtraba por debajo, ella era “la exploradora del mediodía”, una bruja de la traducción, transmitía todas las expresiones, los giros, los juegos de palabras y las disyunciones cognitivas a las que tan aficionado era Castaneda y todo ello con una vocecita dulce y clarísima que no restaba para nada a la voz de Castaneda que se oía con total claridad, una maniobra más de brujería auténtica.

No pretendo explicar lo que Castaneda nos decía, sería empobrecer totalmente el mensaje, explicar lo inexplicable, imposible transmitir tal experiencia, pero, desde la inocencia y el deseo de dar lo poco que sé, sí trataré de hacer un pequeño resumen de mis vivencias y de lo que pude captar de acuerdo a mis percepciones del momento.

A pesar de que Castaneda insistía una y otra vez en la imposibilidad de expresar y de comunicar lo que tenía para nosotros a través de la sintaxis y de que urgía inventar un nuevo lenguaje, su claridad en la exposición era total. Nunca jamás oí a nadie expresarse con esa claridad, contundencia, seguridad, sabiduría y gracia, cualquier verdad que nos daba la apuntalaba con miles de anécdotas, ejemplos y parodias, que ponían al descubierto una crítica feroz a todo lo que consideramos establecido, no dejaba títere con cabeza. Sus expresiones, sus caras, sus imitaciones, sus increíbles parodias, su ligereza, su profundidad, su gracia irresistible. Nos hacía reír hasta llorar. Y de vez en cuando lanzaba preguntas:

¿Qué nos han hecho? El ser humano nunca fue así, el ser humano es un viajero del infinito, que ha sido detenido en su viaje y está atrapado sin poder salir. ¿Quién nos ha hecho esto? ¿En qué nos hemos convertido?.

Seguía con una parodia de la autocompasión, de la egomanía, o de cualquiera de las estupideces humanas.
A la hora y media de estar hablando, Talía Bey, presidenta de Clear Geen, se ponía de pié y señalando el reloj le indicaba que ya tenía que dejarlo, Castaneda, que continuaría durante cuatro horas más con el mismo ritmazo , cada vez que Talía le hacía gestos de parar, él hacía un comentario jocoso y sorprendente sobre ella que nos partía de risa, o bien se refería a ella como su mami que le estaba reconviniendo y no le dejaba en paz o bien decía:

“Es una bestia, y no me paga, me acosa para que escriba, para que hable y luego no me paga”

Talía se reía y le seguía el juego, todos estallábamos en carcajadas con sus gestos y sus cambios de voz; nos sorprendía en el turno de preguntas por la contundencia de sus respuestas, Castaneda sin pelos en la lengua daba a cada uno lo que merecía, así que cuando la pregunta era estúpida o tenía doble intención, desenmascaraba rápidamente al que fuera, pero lo hacía de tal manera que casi nadie se ofendía.
Ponía constantemente ejemplos de su propia estupidez y de cómo lo trataba don Juan. Por ejemplo refería que ante su auto-compasión y sus quejas don Juan se ponía con los brazos en cruz y le decía:

“Pobrecito, tu padre te rechazó y no te quería ¿verdad?, las mujeres siempre pasaron de ti por petiso (bajito) y por feo, nadie nunca te quiso ¿no es eso?-Castaneda con cara compungida asentía y asentía- Yo tengo un remedio para ti: Cuando llegues a tu apartamento abre bien la ventana, mira hacia fuera y tírate un peo sonoro, estruendoso, cuando hagas eso te habrás liberado”.

Más o menos así eran las contestaciones de don Juan cuando él se ponía baboso.

¿Cómo me ve don Juan? ¿Estoy mejor?.....
-Vete a cagar.
-diría don Juan, como haciéndole ver que estaba lleno de mierda y que urgía que se limpiara pues si nó, no habría nada que hacer-.

Guía y consejero:

Castaneda no quiere que le sirvan, ni que nadie se le cuelgue. Insiste una y otra vez en que no es un maestro, que él no puede tener aprendices como los tenía don Juan. Al principio don Juan creyó que él iba a continuar su linaje, pero cuando descubrió que era un nahual (el que tiene la energía suficiente para dirigir su grupo de brujos) de tres puntas en vez de cuatro (configuración energética necesaria para formar un nuevo grupo y asegurar así la continuidad del linaje), comprendió que con Castaneda se cerraba el linaje.

“Yo soy un proletario, mi madre era una comunista ferviente y aunque murió cuando yo tenía seis años, por fortuna para mí, porque era una mujer tan fuerte que me habría devorado, a mí se me ha quedado grabado su sentido de la solidaridad. ¿Cómo voy a marcharme con estas tres? (señala a Carol, a Taisha y a Florinda), así no más, llevándome conmigo este conocimiento tan increíble, me parece absurdo, tengo que darlo a conocer y como no puedo tener aprendices al estilo de don Juan, porque se me acabó el tiempo, tengo muy poco tiempo en realidad ya es hora de irme, así es que tengo que actuar y pagar esta enorme deuda dándoos a vosotros, la masa, todo lo que sé, Don Juan me dijo : Puedes actuar de consejero y de guía. Aquí estoy , conozco la ruta y puedo guiaros y aconsejaros, daros un mapa, pero para ello tenéis que trabajar sin descanso.
Este es el seminario más largo y más numeroso que hemos tenido. El primero lo dimos el año pasado en Oklan, veo que hay gente aquí que asistió a ese seminario, se les nota el trabajo realizado, han conseguido en un año lo que los brujos tardaban infinidad de tiempo en conseguir, es increible hay dos que tienen a su cuerpo energético con ellos, superpuesto, han conseguido algo inaudito, y verlo es para mí algo tan exquisito...”


Julio 1996. Westwood . Los Ángeles. California.
Continuará...

domingo, 24 de mayo de 2009

El otro y la otra realidad. Castaneda y Octavio Paz.



Chac-Moll. Escultura Tolteca.
Quetzalcoatl.

Ayer una amiga me comentó que había tenido un sueño en el que una voz repetía varias veces, como llamando, Castanedaaaa, Castanedaaaa.
Interesada por lo que suponía para ella unas enseñanzas acordes con su sentir, comenzó a preguntarme sobre los libros de Castaneda y me preguntó también por los libros de don Juan que tampoco conocía.
Ante tanta confusión decidí hacer esta entrada que pueda aclarar en algo a los que deciden emprender la aventura de leer a Castaneda, alumno de Don Juan: hombre sabio, chamán del infinito, verdadero protagonista de todos los libros de Castaneda .
Cuando salieron los libros de Carlos Castaneda, yo estudiaba Antropología en la Universidad de Sevilla dentro de la rama “Historia de América”, su primer libro “Las Enseñanzas de don Juan” mostraban a un Castaneda antropólogo a la caza de un buen informante, versado en las plantas alucinógenas de la zona, que le ayudara en su investigación etnográfica, y sirviera a sus propósitos de presentar dicho trabajo como tesis universitaria.
Para una antropóloga en ciernes, según me consideraba en esa época, el tema no podía ser más interesante. Yo había hecho mis pinitos en el trabajo de campo, y la palabra antropología me parecía cada vez más triste y más hueca. Los trabajos de campo que hacía siempre versaban sobre temas ya pasados y super explorados, la guerra civil con sus antecedentes y consecuencias llenaba las aspiración de algún profesor "progre" que me tocó en suerte, así que el anarquismo en la Sierra de Aroche me hizo pasar una semana en el pueblo con mi grabadora a cuestas y yendo de portal en portal, recabando datos para que el profesor de turno pudiera utilizarlos en su próximo libro. En cuanto a la Historia de Ámerica los trabajos de campo se hacían en el Archivo de Indias, respirando el olor del polvo ya incrustado en los legajos de letras imposibles y urdimbres engañosas. Cuántas semanas recogiendo datos en la sacristía de cualquier Iglesia famosa sobre nacimientos y muertes. La Antropología y la Historia de Ámerica me parecían cada vez más tenebrosas y tediosas.
Las Enseñanzas de don Juan y todos y cada uno de los libros que le siguieron, me mostraron otra realidad que nada tenía que ver con la vivida. Castaneda me enganchó de tal manera que durante 20 años leí y releí todos sus libros, tratando de poner en práctica lo que podía, sóla o ayudada por otros que sabían más que yo, creyendo que nunca podría verlo, ni hablar con él y mucho menos ser su alumna. La gran sorpresa llegó y en el verano de 1996 fuí su alumna y durante un tiempo le seguí por Ámerica y Europa pues Castaneda, en sus últimos años aquí, abríó sus enseñanzas dando seminarios hasta que se fué definitivamente. Pude darle un abrazo y con él todo mi agradecimiento por disfrutar y aprender en presencia, no sólo de él, sino de las tres brujas: Carol, Florinda y Taisha.
Así que fueron los cuatro discípulos de don Juan: C. Castaneda, Carol Tiggs, Florinda Donner-Grau y Taisha Abelar, los que nos transmitieron sus enseñanzas, cumpliendo un sueño que creíamos imposible.... Pero esto es una disgresión,que sería tema de varias entradas posibles, sigamos pues con el hilo que nos ocupa.

Castaneda encontró a su informante y justo fué a dar con el que más sabía, don Juan, un indio yaqui considerado un brujo, verdadero Hombre de Conocimiento. El cazador fue cazado y convertido en presa.

Dejemos que Octavio Paz nos lo explique en "La Mirada Anterior" que prologó "Las enseñanzas de don Juan" primer libro de Castaneda.

“La otra realidad no es prodigiosa: es. El mundo de todos los días es el mundo de todos los días: ¡Qué prodigio! La iniciación de Castaneda puede verse como un regreso, guiado por don Juan y don Genaro.....El antropólogo desanda el camino. Vuelta a sí mismo, no al que fue ni al pasado: al ahora.
El ahora: antes de la separación, antes de falso-o-verdadero, real-o-ilusorio, bonito-o-feo, bueno-o-malo. Todos vimos alguna vez el mundo con esa mirada anterior pero hemos perdido el secreto.

Perdimos el poder que une al que mira con aquello que mira.La antropología llevó a Castaneda a la hechicería y esta a la visión unitaria del mundo:a la contemplación de la otredad en el mundo de todos los días. Los brujos no le enseñaron el secreto de la inmortalidad ni le dieron la receta de la dicha eterna: le devolvieron la vista. Le abrieron las puertas de la otra vida. Pero la otra vida está aquí. Sí, allá está aquí, la otra realidad es el mundo de todos los días. En el centro de este mundo de todos los días centellea, como el vidrio roto entre el polvo y la basura del patio trasero de la casa, la revelación del mundo de allá. ¡Qué revelación! No hay nada que ver, nada que decir:todo es alusión, seña secreta, estamos en una de las esquinas del cuarto de los ecos, todo nos hace signos y todo se calla y se oculta. No, no hay nada que decir.

Alguna vez Bertrand Russell dijo que “la clase criminal está incluida en la clase hombre”. Uno podría decir que “la clase antropólogo no está incluída en la clase poeta, salvo en algunos casos”. Uno de esos casos se llama Carlos Castaneda.
Cambridge, Mass..15 de Septiembre de 1973.


“Más vale ser desconocido que mal conocido”... “La mucha luz es como la mucha sombra, no nos deja ver”.


Los prólogos, a veces, como en este caso, son más que necesarios, nos pueden evitar muchas confusiones, así que recomiendo su lectura, pero.... para aquellos que no puedan por falta de tiempo, trataré de sintetizar el prólogo de Octavio Paz, eligiendo los párrafos más significativos para mí y que mejor aclaran ciertas confusiones y malediscencias, que tratan de velar la autenticidad de las enseñanzas chamánicas de don Juan, tan claramente expuestas en los libros de C. Castaneda.

Respecto a la enorme difusión , popularización y confusión que produjo la obra castanediana , Octavio Paz nos dice:

“La obra debe preservar su misterio. Cierto, la publicidad no disipa los misterios y Homero sigue siendo Homero después de miles de años y de miles de ediciones. No los disipa pero los degrada: hace de Prometeo un espectáculo de circo, de Jesucristo una estrella del music-hall, de Las Meninas un icono de obtusas devociones y de los libros de Marx objetos simultáneamente sagrados e ilegibles (en los países comunistas nadie los lee y todos juran en vano sobre ellos). La degradación de la publicidad es una de las fases de la operación que llamamos consumo. Transformadas en golosinas, las obras son literalmente deglutidas, ya que no gustadas, por lectores apresurados o distraídos”.

“¿Qué pensará Carlos Castaneda de la inmensa popularidad de sus obras?
Probablemente se encogerá de hombros: Un equívoco más en una obra que desde su aparición provoca el desconcierto y la incertidumbre”.
“Confieso que el “misterio Castaneda” me interesa menos que su obra. El secreto de su origen -¿es peruano, brasileño o chicano?- me parece un enigma mediocre, sobre todo si se piensa en los enigmas que nos proponen sus libros".

(Octavio Paz se refiere a los tres primeros libros de Castaneda, publicados en 1968- 1.970 y 1972, “Las Enseñanzas de Don Juan” “Una realidad aparte” y “Viaje a Ixtlán”).

“El primero de esos enigmas se refiere a su naturaleza: ¿antropología o ficción literaria?”....
“Si los libros de Castaneda son una obra de ficción literaria, lo son de una manera muy extraña: su tema es la derrota de la antropología y la victoria de la magia; si son obras de antropología, su tema no puede serlo menos: la venganza del “objeto” antropológico (un brujo) sobre el antropólogo hasta convertirlo en un hechicero. Antiantropología.
La desconfianza de muchos antropólogos ante los libros de Castaneda no se debe sólo a los celos profesionales o a la miopía del especialista. Es natural la reserva ante una obra que comienza como un trabajo de etnografía (las plantas alucinógenas – peyote, hongos y datura- en las prácticas y rituales de la hechicería yaqui) y que a las pocas páginas se transforma en la historia de una conversión. Cambio de posición: el “objeto” de estudio -Don Juan, chamán yaqui- se convierte en el sujeto que estudia y el sujeto - Carlos Castaneda, antropólogo – se vuelve el objeto de estudio y experimentación. No sólo cambia la posición de los elementos de la relación sino que también ella cambia. La dualidad sujeto/objeto – el sujeto que conoce y el objeto por conocer- se desvanece y en su lugar aparece la de maestro/neófito. La relación de orden científico se transforma en una de orden mágico-religioso. En la relación inicial, el antropólogo quiere conocer al otro; en la segunda, el neófito quiere convertirse en otro.
La conversión es doble: la del antropólogo en brujo y la de la antropología en otro conocimiento.

….....El “otro” conocimiento abre las puertas de la “otra” realidad, a condición de que el neófito se vuelva “otro”. La ambigüedad de los significados se despliega en el centro de la experiencia de Castaneda. Sus libros son la crónica de una conversión , el relato de un despertar espiritual y, al mismo tiempo, son el redescubrimiento y la defensa de un saber despreciado por Occidente y la ciencia contemporánea.
El tema del saber está ligado al del poder y ambos al de la metamorfosis: el hombre que sabe (el brujo) es el hombre de poder (el guerrero) y ambos, saber y poder, son las llaves del cambio. El brujo puede ver la realidad porque la ve con otros ojos- con los ojos del “otro”.


En cuanto al tema de las drogas que tanta confusión ha causado a sus seguidores mal informados, Octavio nos dice:

….El uso de los alucinógenos puede equipararse a las prácticas ascéticas: son medios predominántemente físicos y fisiológicos para provocar la iluminación espiritual. En la esfera de la imaginación son el equivalente de lo que son el ascetismo para los sentidos y los ejercicios de meditación para el entendimiento. Apenas si debo añadir que, para ser eficaz, el empleo de las sustancias alucinógenas ha de insertarse en una visión del mundo y del trasmundo, una escatología, una teología y un ritual. Las drogas son parte de una disciplina física y espiritual, como las prácticas ascéticas. Las maceraciones del eremita cristiano corresponden a los padecimientos de Cristo y de sus mártires; el vegetarianismo del yoguín a la fraternidad de todos los seres vivos y a los misterios del Karma; los giros del derviche a la espiral cósmica y a la disolución de las formas en su movimiento. Dos transgresiones opuestas, pero coincidentes, de la sexualidad normal: la castidad del clérigo cristiano y los ritos eróticos del adepto tantrista. Ambas son negaciones religiosas de la generación animal. La comunión huichol del peyote implica prohibiciones sexuales y alimenticias más rigurosas que la Cuaresma católica o el Ramadán islámico. Cada una de estas prácticas es parte de un simbolismo que abarca al macrocosmos y al microcosmos; cada una de ellas, asimismo, posee una periodicidad rítmica, es decir, se inscribe dentro de un calendario sagrado. La práctica es visión y sacramento, momento único y repetición ritual.
Las drogas, las prácticas ascéticas y los ejercicios de meditación no son fines sino medios. Si el medio se vuelve fin, se convierte en agente de destrucción. El resultado no es la liberación interior sino la esclavitud, la locura y no la sabiduría, la degradación y no la visión. Esto es lo que ha ocurrido en los últimos años. Las drogas alucinógenas se han vuelto potencias destructivas porque han sido arrancadas de su contexto teológico y ritual. Lo primero le daba sentido, trascendencia; lo segundo, al introducir periodos de abstinencia y de uso, minimizaba los trastornos psíquicos y fisiológicos. El uso moderno de los alucinógenos es la profanación de un antiguo sacramento, como la promiscuidad contemporánea es una profanación del cuerpo. Los alucinógenos, por lo demás, sólo son útiles en la primera fase de iniciación. Sobre este punto Castaneda es explícito y terminante: una vez rota la percepción cotidiana de la realidad – una vez que la visión de la “otra” realidad cesa de ofender a nuestros sentidos y a nuestra razón- las drogas salen sobrando. Su función es semejante a la del “mandala” del budismo tibetano: es un “apoyo” de la meditación, necesario para el principiante, no para el iniciado.
La acción de los alucinógenos es doble: son una crítica de la realidad y nos proponen otra realidad . El mundo que vemos, sentimos y pensamos aparece desfigurado y distorsionado; sobre sus ruinas se eleva otro mundo, horrible o hermoso, según el caso, pero siempre maravilloso. (La droga otorga paraísos e infiernos conforme a una justicia que no es de este mundo, pero que, indudablemente, se parece a la del otro según lo han descrito los místicos de todas las religiones). La visión de la “otra” realidad reposa sobre las ruínas de “esta” realidad. La destrucción de la realidad cotidiana es el resultado de lo que podría llamarse la crítica sensible del mundo.
…...Para ver la otra realidad hay que dudar de la realidad que vemos con los ojos. Pirrón es el patrono de los místicos y chamanes.


Hume, Nagarjuna y Castaneda:

La crítica de la realidad de este mundo y del yo la hizo mejor que nadie, hace dos siglos, David Hume:
Nada cierto podemos afirmar del mundo objetivo y del sujeto que lo mira, salvo que uno y otro son haces de percepciones instantáneas e inconexas ligadas por la memoria y la imaginación. El mundo es imaginario, aunque no lo sean las percepciones en que, alternativamente, se manifiestan y se disipa.
…..Don Juan, el chamán yaqui , no dice algo muy distinto: lo que llamamos realidad no son sino “descripciones del mundo” (pinturas las llama Castaneda, siguiendo en esto a Russell y a Wittgenstein más que a su maestro yaqui). Estas descripciones no son más sino menos consistentes e intensas que las visiones del peyote en ciertos momentos privilegiados. El mundo y yo : un haz de percepciones percibidas (¿emitidas?) por otro haz de percepciones. Sobre este escepticismo, ya no sensible sino racional, se construye lo que Hume llama la creencia- nuestra idea del mundo y de la identidad personal- y don Juan la “visión del guerrero”.
…..El razonamiento de Hume , incluso su crítica al yo, aparece en un filósofo budista del siglo II, Nagarjuna. Pero el nihilismo circular de Nagarjuna no termina en una sonrisa de resignación sino en una afirmación religiosa:
”todo- está- vacío-incluso-la-doctrina-todo-está-vacío”.
….El fundamento del budismo con sus millones de mundos y, en cada uno de ellos, sus millones de Budas y Bodhisattvas es un precipicio por el que “nunca” nos despeñamos. El precipicio es un reflejo que nos refleja.
No sé qué pensarán don Juan y don Genaro de las especulaciones de Hume y de Nagarjuna. En cambio, estoy (casi) seguro de que Carlos Castaneda las aprueba- aunque con cierta impaciencia. Lo que le interesa no es mostrar la inconsistencia de nuestras descripciones de la realidad- sean las de la vida cotidiana o las de la filosofía- sino la consistencia de la visión mágica del mundo. La visión y la práctica: la magia es ante todo una práctica. Los libros de castaneda, aunque poseen un fundamento teórico: el escepticismo radical, son el relato de una iniciación a una doctrina en la que la práctica ocupa el lugar central. Lo que cuenta no es lo que dicen don Juan y don Genaro, sino lo que hacen. ¿Y qué hacen? Prodigios. Y esos prodigios ¿son reales o ilusorios? Todo depende, dirá con sorna don Juan, de lo que se entienda por real y por ilusorio. Tal vez no son términos opuestos y lo que llamamos realidad es también ilusión. Los prodigios no son ni reales ni ilusorios: son medios para destruir la realidad que vemos. Una y otra vez el humor se desliza insidiosamente en los prodigios como si la iniciación fuera una larga tomadura de pelo. Castaneda debe dudar tanto de la realidad de la realidad cotidiana, negada por los prodigios, como de la realidad de los prodigios, negada por el humor. La dialéctica de don Juan no está hecha de razones sino de actos pero no por eso es menos poderosa que las paradojas de Nagarjuna, Diógenes o Chuang-Tseu.


Parar el mundo y la función del humor:

La función del humor no es distinta de la de las drogas, el escepticismo racional y los prodigios: el brujo se propone con todas esas manipulaciones romper la visión cotidiana de la realidad, trastornar nuestras percepciones y sensaciones, aniquilar nuestros endebles razonamientos, arrasar nuestras certidumbres- para que aparezca la “otra” realidad. En el último capítulo de Viaje a Ixtlán, Castaneda ve a don Genaro nadando en el piso del cuarto de don Juan como si nadase en una piscina olímpica. Castaneda no da crédito a sus ojos no sabe si es víctima de una farsa o si está a punto de “ver”. Por supuesto, no hay nada que ver. Eso es lo que llama don Juan: “parar el mundo” , suspender nuestros juicios y opiniones sobre la realidad. Acabar con el “esto” y el “aquello”, el sí y el no, alcanzar ese estado dichoso de imparcialidad contemplativa a que han aspirado todos los sabios.

La otra realidad no es prodigiosa: es.