El Mar. Acrílico 1998.Maramérica
A pesar de los dólares
el mar, siempre es el mar
con ese cuerpo denso
donde el tiempo no existe,
donde habita el silencio.
Los límites se pierden
y yo, ya no soy yo.
Me convierto en arena
brillante por el sol.
Y soy ola que rompe
y se derrama.
Y soy roca inundada
por la espuma.
El mar siempre es el Mar
Y no cambia de idioma
Y me habla
Y lo entiendo
Sin torpes diccionarios.
(El Pacífico. Verano 1996)