
El templo de Casandra. Óleo. 1998.
"A Casandra que supo ver la luz entre las sombras".
Atardece con Casandra.
Perezosa, la tarde acecha.
Nimbada por un cielo de plomo...Arde.
Se cuela un airecillo, es la brisa
que anuncia lluvia.
Arde la tarde y con ella
la ilusión arde, y a gritos exclama:
¡Bendita el agua que apaga el fuego!
A chaparrón huele. A borbotones cae.
Y al desmedido llanto, se despereza el sol,
y en el aire vibran los colores del Iris,
que Casandra trenza en sus cabellos.
Se ciñe sus ínfulas cubriendo su cabeza,
sus brazos y su espalda
hasta cubrir su blanca túnica
y con la llama de su pasión
se ofrece al sol y le suplica:
Luz....Más luz....
Que no consigan las sombras
crecer hasta apagar la luz.
Que sean las justas
para calar hondo y embellecer.
Luz....Más Luz
En la Galaxia de Khandro. (10 de Septiembre 2009).