
Miguel y la Gitana
Este fin de semana me fui a la sierra para estar con una gran amiga que vive allí. Hace pocos meses se fue su compañero para siempre, una gran pérdida no sólo para ella sino también para todos los que lo queríamos y admirábamos. Miguel fue un hombre de una pieza, que con su compañera se retiró a la sierra, para vivir y experimentar todo lo que había estudiado y reflexionado con ella. Los dos llevaron a cabo el prodigio de vivir las dificultades, los obstáculos, las enfermedades y cualquier cosa que se les presentara como oportunidades para abrir su percepción y dar el salto de la dualidad a la unidad.
Yo, como amiga íntima de los dos, fui testigo durante 15 años de que es posible realizar un sueño sublime y llevarlo a cabo en cada acto.
Durante todo este tiempo yo iba con frecuencia y me quedaba a vivir con ellos varios días, su presencia era exquisita y para mí sumamente importante. Yo vivía sola en una finca ecológica cerca de la Marisma y lejos de ellos, acompañada de quinientos árboles frutales, de Katán, un perro grande que siempre tenía ganas de jugar y muchos gatos salvajes que pululaban por la finca. En resumen yo en el llano cerca de la Marisma y ellos en la sierra entre montañas.
En aquella época se me cumplió un sueño largamente acariciado: recibí enseñanzas en presencia de Carlos Castaneda, Carol la mujer nagual, Florinda Donner Grau y Thaisha Avelar, que me enseñaron lo que su maestro el Nagual Don Juan Matus les había enseñado a ellos: Chamanismo Tolteca. Castaneda y las brujas se fueron y encontré a Lama Tashi Lamo, que me abrió la puerta del budismo tibetano. A la vez y acompañándome en todas mis experiencias tenía a Miguel y a la gitana para profundizar, aclarar y llevar adelante la aventura del despertar. Curiosamente mi finca se llamaba El Despertar(nombre que mi madre le puso dos meses antes de morir).
Como es lógico la Gitana (como a ella le gusta que la llamen), Miguel y yo compartíamos todos los descubrimientos que íbamos hallando en el camino del conocimiento, Chamanismo, Budismo, Taoismo, el Bhagavad Gita, Jesús……etc, etc. Tantos y tantas eran las fuentes, que aprovechábamos el tiempo al máximo. Miguel con su gracia habitual decía :- ¿Sabes porqué los chinos mandarinos tenían las uñas tan largas……..Porque no tenían tiempo pa cortárselas.
Y en otra ocasión decía “Amigo es el que te da todo su conocimiento”. No sólo me daban todo su conocimiento sino su plena presencia, su atención hacia mí era plena y activa y era así cuando estaban, no sólo conmigo, sino con los muchos amigos que iban a verlos por lo mismo que yo.
Ellos tenían tiempo, sabiduría y arte, nos mostraban sus poderes con la sola presencia y su conciencia de ser y de hacer al servicio de todo el que llegara, su compasión era, como tiene que ser la verdadera compasión , cuando se mira desde cualquier perspectiva sabia.
Pues bien, hablando de compasión, volvamos al principio, después de esta aclaración que he creído necesaria para presentaros a los protagonistas de esta historia.
El Sueño de la Gitana.
Pues sí este fín de semana lo pasé con la Gitana, disfrutamos muchísimo juntas, ya somos como verdaderas hermanas de corazón ó como ella dice cuando me presenta “Mi hermana cósmica”.
Llegué al mediodía y ya por la noche, después de cenar una infusión con tortitas y pan integral ecológico, que le trae a la gitana, An Marí, (su niña holandesa como ella y Miguel la llaman), salimos al porche en medio de la sierra, a la luz de las estrellas y de una luna creciente que invitaba a las más íntimas confidencias.
Después de compartir con la noche el silencio, la Gitana me soltó de sopetón :-
- Anoche tuve un sueño.
- Y ¿qué pasaba?
-Se me repite con distintas variantes. ¿Sabes cómo se ve el mar desde la ventanilla de un avión que vuela muy alto?, pues imagina que en vez de un avión es una plataforma transparente pero muy sólida, muy alta, desde allí lo veo todo allá abajo como masas sin formas, muy lejanas, delante de la plataforma y unida a ella, se abre un camino del mismo material completamente traslúcido, no muy lejos, al final del camino, está Miguel que me dice:
-- Gitana,ven.
Me pongo de pie y echo a andar, a los pocos pasos me siento tan mareada que me paro y grito :
-- Tengo vértigo.
Miguel sonríe y señalando con el dedo me dice:
-- Mira detrás de ti.
Me vuelvo y veo a Matra ( hijo de Miguel, que quiere mucho a la gitana) que viene a cierta distancia siguiéndome a cuatro patas.
Otra variante del mismo sueño es que en vez de Matra es Abi ( chaval de quince años que está mucho con la gitana) el que viene, llega saltando y gritando jubiloso :
- No da vértigo, no da vértigo.
Sigo pues andando y cuando logro llegar a Miguel, el me gira y me muestra a muchos que vienen a mayor distancia, de uno en uno hacia la misma dirección, unos cojos, otros tuertos, con trabajo y con esfuerzo evidentes”.
Cuando la gitana terminó su narración, nos quedamos un ratito en silencio. –Menudo sueño, esto no es un sueño- dije asombrada.
La gitana, rapidamente, añadió : "Esto es la realidad".
Luego salimos corriendo perseguidas por el frío de estas noches serranas de Febrero y nos metimos dentro de la “taberna intergaláctica” ( así llamamos a la casa, los que más la frecuentamos).
La gitana se retiró a sus aposentos y yo me quedé en la camilla con el braserito de cisco.
Una vez sola, el sueño de la gitana, me venía con insistencia, veía tan claro el mensaje en todos sus detalles, que no pude resistirme al peligro que conlleva la interpretación, sobre todo de los sueños de los demás, eso sí, tenía una excusa para hacerlo, y es que el tal sueño era consciente y real, a través del sueño Miguel y la gitana se comunicaban y se encontraban realmente.
Así que puse por escrito las reflexiones nocturnas, para podérselas contar a la gitana al día siguiente:-
En el sueño está el deseo de la gitana de irse con Miguel. Ansía reunirse con él, nada la ata ya a esta vida, y lo dice, al igual que dice que no quiere volver. Pero él le muestra la compasión, señalándole a todas las personas, que necesitan ayuda, porque también desean llegar.
No es el momento aún de volver a estar juntos, aún le queda algo por resolver.
La gitana dice que Miguel se llevó su intimidad, y yo creo que Miguel se llevó con él el único apego que le queda por resolver, el de su amada compañía, porque es ahora sin su presencia, cuando tiene que desprenderse sola de los últimos mareos y vértigos del apego y así poder ser plenamente compasiva. Está haciendo la reválida de su vida en el mundo para poderse ir, está pidiendo no volver a la rueda del samsara, y Miguel le señala a todos los que desean lo mismo, “no estás sola gitana, son muchos y necesitan tu ayuda.” Parece decirle.
Después cogí un libro que le había llevado a la gitana “Los lugares que te asustan” de Pema Chödrön, y lo abrí al azar, y como tantas veces me quedé boquiabierta al leer estas palabras:-
“ Dejad que la flor de la Compasión florezca en el rico suelo de maitri y regadla con la buena agua de la ecuanimidad en la fresca y renovadora sombra de la alegría”.(Logchenpa).
Seguí leyendo la explicación que Pema da de la palabra maitri.
“Maitri es mantener una sincera y directa relación con lo que somos. Intentar cambiarnos es inútil porque a la larga nos estamos resistiendo a nuestra propia energía. El mejorar puede traer resultados temporales, pero una transformación duradera sólo se dará cuando nos honremos a nosotros
mismos por nuestra condición de fuente de sabiduría y compasión.
Somos, como Santideva (maestro budista del siglo VIII), señaló, como un ciego que encuentra una piedra preciosa, enterrada en una pila de basura. Justo aquí en lo que nos gustaría tirar, en lo que nos resulta repulsivo y nos asusta, es donde descubrimos la calidez y la claridad de lo que nos asusta".
A la mañana siguiente mientras desayunábamos juntas, le conté a la gitana todo lo referido aunque ella me advirtió que no solía interpretar sus sueños.
-Sí -le repuse- pero éste es muy importante, es un sueño lúcido y real, tiene muy claro el mensaje…..al final accedió y me escuchó asintiendo con cara de regocijo a las palabras de Pema, las dos disfrutamos una vez más los acuerdos del espíritu, y Miguel, el gran ausente, sonreía totalmente presente.
Acuerdos del espíritu que continuaron, ya de vuelta, al llegar a casa. Abrí el correo electrónico y me encontré con un email de una de mis amigas más queridas, enviándome un cuento de Anthony de Mello, de su libro El Canto del pájaro:
“Durante años fui un neurótico . Era un ser angustiado, deprimido y egoísta.
Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y no dejaban de recordarme lo neurótico que yo era. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no acababa de conseguirlo por mucho que lo intentara.
Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo, y no podía sentirme ofendido con él. De manera que me sentía impotente y como atrapado.
Pero un día me dijo: “No cambies. Sigue siendo tal como eres. En realidad no importa que cambies ó dejes de cambiar. Yo te quiero tal como eres y no puedo dejar de quererte”. Aquellas palabras sonaron en mis oídos como música: “No cambies. No cambies. No cambies……Te quiero…”.
Entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y, ¡Oh maravilla!, cambié.”
El amor incondicional, el aceptarnos y querernos tal cual somos para así poder extender la compasión a todos los seres y aceptar a todos los que nos encontremos tal cual son y quererlos sin condiciones de ningún tipo.
Maitri para poder llegar a la compasión.
Dedicatoria a la gitana.
A mi hermana intergaláctica, la que convive con las estrellas mientras acoge a los que vienen con amor y dedicación.
Gitana, contigo y con Miguel he vivido puras, inigualables experiencias, todas me han ayudado a conocerme, a quererme y a respetarme.
Me enseñasteis a nacer de nuevo, a ser otra y la misma, a madurar.
Recapitulábamos juntos: ¡Menuda aventura! Viajar por territorios interiores, sumergirnos en el oscuro mar de la conciencia y salir a la superficie una y otra vez, a respirar un aire cada vez más íntimo, cada vez más nuestro.
Ensoñamos juntos el sueño de ser uno con todo, Miguel se fue delante como corresponde al guía intergaláctico, a explorar territorios desconocidos para facilitarnos y alegrarnos la llegada. Nos prepara sorpresas maravillosas, la única condición está en el sueño que tuviste, “esperar el momento oportuno”, aguardar viviendo con serenidad y alegría, con buen humor, con amor y entrega a todo y a todos.
En pocas palabras, lo que las dos estamos haciendo, aunque tú me lleves siempre ventaja, separadas por kilómetros, pero unidas, y a veces, cuando nos dejan estar juntas, aliadas. Siempre es un gozo estar contigo, unidas por una conexión tan viva, tan fuerte que traspasa vidas y también la muerte.
La voz de Miguel me acompaña cada día, también sus ocurrencias, su buen humor, sus parodias que tanto nos hacían reir, sus gestos, su seriedad y hondura, su delicadeza, sus múltiples y variados personajes, su cariño incondicional, su entrega, está aquí siempre, totalmente vivo en nuestras vidas.
Celebremos siempre el gozo de poder vernos y encontrarnos en esta vida.
Gracias Gitana. Amor siempre.
Blanca.(Diciembre 2008).