Miranda y la Tempestad. WATERHOUSE.
Con PEMA CHÖDRÖN.
Leer a Pema Ch, es entrar en la compasión, sabe, como pocos, llegar al corazón, su autenticidad, su sencillez y la profundidad de sus enseñanzas calan y la acercan, se siente de verdad que uno es uno mismo reflejado en ella, que al hablarnos de ella está con todos y con cada uno de nosotros mostrándonos, claramente, cómo podemos conocernos y aceptarnos para llegar a ser auténticos en esta pasión del vivir. Sería triste decir con Ciorán:"Soy un cobarde, no puedo soportar el sufrimiento de ser feliz". Sólo hay vida por vivir, dejemos las especulaciones para filósofos encajonados, bebamos en la experiencia de los valientes que reciben todo lo que les llega como un regalo, una oportunidad, un desafío que siempre compensa.
La palabra crisis en chino consta de dos ideogramas, uno significa dificultad, el otro, oportunidad. Esta aparente paradoja se resuelve sabiendo que los tiempos de crisis además de conflictivos son también tiempos
Hasta Ciorán (pensador y filósofo escéptico) en “Ese maldito yo” nos dice: “Los desastres demasiados recientes poseen el inconveniente de impedirnos discernir sus lados positivos”.
Se puede cambiar aunque muchos digan con Ciorán (amparándose en el "pecado original" como excusa) que es imposible: “A menos de cambiar totalmente, cosa que no sucede jamás, nadie puede liquidar sus contradicciones. Sólo la muerte nos ayuda a lograrlo, demostrando así que es más sagaz que la vida”. Creo que dejar para la muerte lo que se puede ser en vida …..no convence nada, eso es como vivir dormido en un sueño espeso y oscuro, aunque sí creo, con el poeta que para vivir hay que morir muchas veces mucho.
Pema Chödrön nos enseña a reconocer que la vida es siempre un buen maestro y un buen amigo, incluso en los momentos más críticos. Y que esos momentos difíciles, cuando uno se siente descentrado y todo parece derrumbarse, constituyen una situación ideal para crecer y madurar, pues nos permiten librarnos de las actitudes y creencias erróneas que nos mantenían atrapados, y expandir el corazón y la conciencia más allá de nuestros antiguos límites.
En la Introducción de “Cuando todo se derrumba” Pema Ch. nos cuenta una etapa de su viaje interior y los resultados de recapitularla.
“En 1995 me tomé un año sabático. Durante doce meses no hice prácticamente nada. Fue el tiempo en el que más inspirada espiritualmente me he sentido en toda mi vida. En buena medida, lo único que hice fue relajarme . Leí, caminé y dormí. Comí medité y escribí. No tenía programa, ni agenda, ni "obligaciones". Durante este tiempo libre de programaciones digerí muchas cosas. Una de éstas fue empezar a leer lentamente dos cajas de cartón llenas de transcripciones de charlas mías, un tanto toscas e inéditas, impartidas entre 1987 y 1994. A diferencia de las charlas dhatun que componen “La sabiduría de la no evasión y las enseñanzas lojong que forman parte de Comienza donde estás, aquellas charlas no parecían tener un hilo unificador. De vez en cuando miraba algunas transcripciones. Las había de todo tipo desde pedantes hasta deliciosas. Fue interesante y vergonzante tener que enfrentarme a semejante profusión de mis propias palabras. Gradualmente4 y a medida que avanzaba la lectura empecé a ver que, fuera cual fuese el tema elegido para la charla, el país en el que estuviera ó el año en que la escribí, había enseñado incansablemente sobre los mismos temas : la gran necesidad de maitri (bondad amorosa hacia uno mismo) y el desarrollo de una actitud compasivamente intrépida hacia nuestro propio dolor y el de otros. Me pareció que la visión detrás de cada una de las charlas era que podemos entrar en territorio desconocido y relajarnos en la insondabilidad de nuestra situación. El otro tema subyacente era disolver la tensión dualista entre nosotros y ellos, esto y aquello, bueno y malo, invitando a eso que solemos llamar vacío. Mi profesor Chögyam Trungpa Rinpoche, lo describió como "reclinarse sobre los puntos más afilados"
Al sumergirme en los textos pude ver que aún me quedaba mucho camino antes de poder apreciar plenamente lo que se me había enseñado. También me di cuenta de que, poniendo en práctica los consejos de Rinpoche lo mejor que podía y tratando de compartir mis experiencias con otros, había encontrado una especie de felicidad fundamental que nunca antes había tenido. Me dio risa comprobar que, tal como él solía decir, hacernos amigos de nuestros demonios y de las inseguridades que les acompañan nos lleva a una relajación y alegría muy simples y nunca suficientemente valoradas.
Hacia mediados de año mi editora, Emily Hilburn Sell, me preguntó si tenía alguna charla más que pudiera ser utilizable para un tercer libro. Le envié aquella caja de cartón. Leyó las transcripciones y se sintió inspirada para decir a Shambala Publications: "Tenemos otro libro".
A lo largo de los seis meses siguientes, Emily seleccionó, borró y editó, y yo pude darme el lujo de reelaborar a mi gusto cada capítulo. Cuando no estaba descansando, mirando al mar ó paseando por las colinas, me absorbía totalmente en estas charlas. Rinpoche me dio una vez el consejo de "Relajarme y escribir"
El tesultado de esta colaboración de Emily y de mi año de no hacer nada es este libro.
Ojalá te estimule a serenarte en tu vida y a tomar estas enseñanzas con honestidad, bondad y valentía. Si vives una vida caótica y llena de tensiones, aquí hay muchos consejos para ti. Si estás experimentando una transición, si sufres alguna pérdida ó te sientes básicamente inquieto, estas enseñanzas están hechas a tu medida. El punto clave es que todos necesitamos que se nos recuerde y se nos anime a relajarnos ante cualquier cosa que surja, y que llevemos al sendero todo lo que encontramos.
Al poner estas instrucciones en práctica nos unimos a un largo linaje de profesores y estudiantes que han hecho que el Dharma de Buda sea relevante en medio de las subidas y las bajadas de sus vidas cotidianas. De la misma forma que se hicieron amigos de sus egos y descubrieron su mente sabia, también podemos hacerlo nosotros.
Agradezco al Vidydhara, el Venerable Chögyam Trungpa Rinpoche, por comprometer su vida totalmente con el Dharma y por estar tan ansioso por transmitir su esencia a la gente occidental. Ojalá la inspiración recibida de él pueda contagiarse, y que nosotros, como él, llevemos la vida del bodhisattva sin olvidar su declaración de que el "caos debe ser considerado como una muy buena nueva".









