jueves, 12 de diciembre de 2013

Fernando Pessoa. La diversidad en la unidad. Selección de poemas.



Fernando Pessoa. (1.888 - 1935)


Ya sabemos que Pessoa es extraordinario, de una gran profundidad, y tan diverso que tuvo que inventarse a sus heterónimos para poder dar rienda suelta a las diferentes maneras de expresar lo que sentía.
Así, a la vez que F. Pessoa, fué Alberto Caeiro, Ricardo Reis y Àlvaro de Campos y les inventó hasta una vida diferente a la suya, un conjunto deslumbrante de poetas en uno que reivindica el derecho de ser uno y múltiple a la vez y que, provablemente le resolvió la posible soledad del que no se doblega, creando la ilusión de comunión con sus tres amigos y compartiendo con ellos un mismo sueño.
Particularmente yo me rindo ante él, sabe conmoverme y lo siento muy cercano a mí en su sentir y en su pensar.
Hubo un tiempo en que lo leía y recitaba sus poemas con tanta devoción y tantas veces, que me los aprendía.
Aún ahora recuerdo algunos versos que se niegan a salir de mi memoria, por ejemplo de "Hora Absurda", que tantas veces recitábamos mi hijo Fidel y yo. Las odas de Ricardo Reis tan lúcidas y abiertas... “El guardador de rebaños” de Alberto Caeiro. El “Paso de las horas” de Álvaro de Campos...
Como ejemplo de mis poemas favoritos, aquí os dejo una muestra de algunos de los versos que más me llegan.

De las Odas de Ricardo Reis:

“Quítenme los dioses
a su albedrío
superior y urdido a escondidas
el Amor, la gloria y la riqueza.
Quiten, más dejenme,
dejenme sólo
la conciencia lúcida y solemne
de las cosas y de los seres.....”


"No sólo quien nos odia ó nos envidia
nos limita y oprime; quien nos ama
no menos nos limita.
Que los dioses me concedan que, desnudo
de afectos, tenga la fría libertad
de las cimas sin nada.
Quien quiere poco, tiene todo; quien quiere nada
es libre; quien no tiene, y no desea,
siendo hombre es igual a los dioses.”

“Sí, sé bien
que nunca seré alguien.
Sé de sobra
que nunca tendré una obra.
Sé, en fín,
que nunca sabré de mí.
Sí, pero ahora,
mientras dura esta hora,
este claro de luna, estos ramos,
esta paz en que estamos,
dejadme creerme
lo que nunca podré ser.”

“Para ser grande, sé entero: nada
de lo tuyo es exagerado ó excluyente.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que hagas. Así en cada lago la luna toda
brilla, porque alta vive.”

“Quiero ignorado, y tranquilo
por ignorado, y dueño de mí
por tranquilo, llenar mis días
de no querer más de ellos”.
A los que la riqueza toca
el oro irrita la piel.
A los que la fama alienta
se les empaña la vida.
Para los que la felicidad
es sol, vendrá la noche.
Pero al que nada espera
todo lo que viene es grato.”

Algunos versos de “El guardador de rebaños”, de Alberto Caeiro, que representamos teatralmente mis alumnos y yo, hace ya muchos años, cuando era profe de Literatura. Llevo ya mucho tiempo amando la poesía.

" No tengo ambiciones ni deseos.
Ser poeta no es una ambición mía.
Es mi manera de estar solo...”

“Saludo a todos los que me lean,
sacándoles el sombrero ancho
cuando me ven a mi puerta..... Los saludo y les deseo sol,
lluvia cuando la lluvia es necesaria,
y que sus casas tengan
junto a una ventana abierta
una silla predilecta
en donde se sienten,
leyendo mis versos........”.

De “El Paso de las Horas” de Álvaro de Campos estos versos llenos de nostalgia:

Traigo dentro de mi corazón,
como en un cofre que no se puede cerrar de puro lleno,
todos los sitios en donde estuve,
todos los puertos a donde llegué,
todos los paisajes que vi a través de ventanas o portillas,
o desde toldillas, soñando,
y todo eso, que es tanto, es poco para lo que yo quiero.

Y para terminar esta selección, el poema firmado por Fernando Pessoa la “Hora Absurda”. Un universo de sugerencias que conmueven lo surreal que hay en mí, avivando mis deseos de seguir escribiendo y leyendo poemas.

Tu silencio es una nave con todas las velas llenas...
Blandas, las brisas juegan en las flámulas, tu sonrisa...
Y tu sonrisa en tu silencio es la escalera y las andas
con que me finjo más alto y junto a cualquier paraíso...

Mi corazón es un ánfora que cae y que se quiebra...
Tu silencio lo recoge y quebrado lo arrincona...
Mi idea de ti es un cadáver que el mar trae a la playa..., y mientras tanto
tú eres la tela irreal en la que mi arte yerra el color...

Abre todas las puertas y que el viento barra la idea
que tenemos de que un humo perfuma de ocio los salones...
Mi alma es una caverna colmada por la marea alta,
y mi idea de soñarte una caravanade histriones...

Llueve oro mate, más no en lo exterior... Es dentro de mí... Soy la Hora,
y la Hora es de asombros y toda ella escombros de ella misma...
En mi atención hay una viuda pobre que nunca llora...
En mi cielo interior nunca hubo ni una sola estrella...

Hoy el cielo es pesado como la idea de no llegar nunca a un puerto...
La lluvia menuda está vacía... La Hora sabe a haber sido...
¡Y no haber algo como lechos para las naves!... Absorta
en alienarse de sí, tu mirada es una plaga sin sentido...


Confío que esta selección de poemas sirva de homenaje y de agradecimiento a Fernando Pessoa y despierte en el que lo lea su amor por la poesía.




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