jueves, 20 de mayo de 2010

Jodorosky y Castaneda.

Paisaje 18. Bella Segovia.


Jodorowski expresa mi sentir cuando habla de lo que aportó Castaneda al mundo, es por ello que lo cité ya en “Con Castaneda en California 3”.
Por varios años, fue ayudante de Pachita durante sus sesiones curativas.
En su libro “Psicomagia” cuenta su aprendizaje con ella. Y en la edición española del libro se cuenta el encuentro entre Castaneda y Jodorowsky.
Jodorowsky nos dice:

”Pachita aliviaba efectivamente a la mayoría de los que iban a verla. Por eso quise observarla y aprender de ella”

La entrevista comienza enlazando con lo anterior y nos la trae Darío Monti :-

-Pero situándote en una lógica un poco diferente: a diferencia de un Castaneda que, después de recibir el mensaje de don Juan se convierte él mismo en chamán, tú no pretendes ser brujo. Tú te contentas con asimilar ciertos principios universales para transportarlos a una actuación no mágica sino «psicomágica»...

-Sí, porque yo no procedía de una cultura llamada «primitiva». En mi opinión, salvo excepciones —no me pronuncio sobre el caso de Castaneda, a quien conocí en México en aquella época—, no puedes convertirte en chamán o brujo si no has nacido en un contexto primitivo. Con la mejor voluntad y la mayor amplitud de criterio del mundo, no se deshace uno tan fácilmente de todo su bagaje occidental y racional.

-Castaneda es un personaje inaprensible al que pocos pueden ufanarse de haber visto. ¿En qué circunstancias lo conociste?

En aquel entonces, en los años setenta, yo era muy conocido en ciertos medios, gracias a mi película El topo, que para muchos era una especie de referencia en materia de cine mágico. Castaneda había visto El topo dos veces, y le había gustado. Yo me encontraba en México en un restaurante en el que sirven unos filetes espléndidos y se bebe buen vino. Iba acompañado de una actriz mexicana que reconoció en el local a una amiga que estaba con un señor. Castaneda —que no era otro el señor—, al enterarse de quien era yo, envió a su amiga a nuestra mesa. La mujer me preguntó si quería conocer a Castaneda. «Desde luego —respondí—, ¡Soy un gran admirador suyo!» Ella dijo que él vendría a sentarse a mi mesa, pero yo insistí en ir a la suya.

-Una coincidencia novelesca...

¡La vida es novelesca! Propuse a Castaneda ir a su casa, pero él quiso venir a mi hotel. Éramos como dos chinos, rivalizando en cumplidos. Él no paraba de darme preferencia, y yo hacía otro tanto, por supuesto...

¿Y no dudaste de si realmente estabas en presencia de Castaneda?

Ni un instante. Más adelante, en Estados Unidos se publicó un libro en el que aparece un retrato suyo, un dibujo. Y es el retrato del hombre al que conocí.

-¿Cuál fue tu primera impresión?

-En México es fácil determinar la clase social a la que pertenece un hombre sólo con verle el físico. Castaneda tiene aspecto de camarero.

-¿ . . . ?

-Sí; tiene aspecto de hombre del pueblo; no es grueso, pero sí fornido, con el pelo crespo y la nariz un poco achatada: un mexicano de las clases populares. Pero, en cuanto abre la boca, se transforma en príncipe; detrás de cada palabra suya se percibe una gran cultura.

¿Da impresión de sabiduría?

-Más que sabiduría, de simpatía. En seguida nos hicimos amigos. Vestía con sencillez y estaba despachando un buen filete, regado con Beaujolais... No se parecía a don Juan sino al Castaneda que se manifiesta en los libros. Yo volvía a encontrarme con su tono, con su voz, por así decirlo...
Según tú, ¿sus libros narran hechos reales o son ficción?
Me es difícil pronunciarme. Mi impresión es que se funda sobre una experiencia real a partir de la cual elabora e introduce conceptos extraídos de la literatura esotérica universal. En sus libros encuentras el zen, las Upanishads, los tarots, el trabajo sobre los sueños... Una cosa es segura: que recorre realmente México para hacer sus investigaciones.

-¿Crees en la existencia de don Juan?

-No; creo que este personaje es un invento genial de Castaneda, que desde luego, ha conocido a varios brujos yaquis.

-¿Cómo se desarrolló vuestra conversación en la habitación del hotel?

-En primer lugar, llamó para avisarme de que llegaría con cinco minutos de adelanto. Me conmovió tanta delicadeza. Luego, cuando llegó, le dije: «No sé si eres un loco, un genio, un granuja o si dices la verdad.» Él me aseguró que no decía más que la verdad, y a renglón seguido me contó una historia increíble, de cómo don Juan, con una simple palmada en la espalda, lo había proyectado a cuarenta kilómetros de distancia... porque se había dejado distraer por una mujer que pasaba por allí... También me habló de la vida sexual de don Juan, que era capaz de eyacular quince veces seguidas. Por otra parte, me parece que al propio Castaneda le gustan mucho las mujeres. Me preguntó si no podríamos hacer una película los dos juntos. Hollywood le había ofrecido mucho dinero, pero él no quería que don Juan fuera Anthony Quinn... Entonces le empezó la diarrea, con mucho dolor de estómago, algo que, me dijo, no le ocurría nunca. También yo sentía fuertes dolores, en el hígado y en la pierna derecha. Era extraño que nos vinieran aquellos dolores cuando empezábamos a plantearnos un proyecto... El dolor hacía que nos arrastráramos por la habitación. Llamé a un taxi y lo acompañé al hotel. Después fui a hacerme operar por Pachita. Había instado a Castaneda a que fuera a conocer a aquella mujer excepcional, pero no compareció. Tuve que guardar cama durante tres días. Una vez restablecido, lo llamé al hotel, pero ya se había marchado. No he vuelto a verlo, la vida nos separó. Un guerrero no deja huella.

-Es decir, que te parece a la vez un tramposo y una persona muy interesante...

-Me contó sus historias de don Juan con tanta convicción... Yo estoy acostumbrado al teatro, a los actores, y no me pareció que mintiera. ¿Quizá esté loco y sea un genio?
Según tú, ¿cuál ha sido la aportación de Castaneda?
Su aportación ha sido inmensa: él creó una fuente de conocimiento diferente, la fuente sudamericana. Hizo revivir el concepto del guerrero espiritual... Volvió a poner de actualidad el trabajo sobre el sueño despierto. Sin duda, ha publicado demasiado, pero los editores norteamericanos hacer firmar contratos por una decena de libros... Y siempre, a pesar de todo, siempre tiene algo nuevo que decir, sus libros revelan muchas cosas olvidadas. De manera que, verdad o mentira, poco importa. Si es trampa, es una trampa sagrada...

Darío Monti añade estas palabras al final de la entrevista:-

Por casualidad, algún tiempo después de leer el libro de Jodorowsky, tuve la oportunidad de hablar con el propio Jodorowsky sobre su interés por el trabajo de Castaneda. Le dije que me parecía que la obra de Castaneda había influido mucho en sus películas. Estuvo de acuerdo, pero agregó que sin duda en el mismo grado en que sus películas influyeron en Castaneda al escribir sus libros. Recordó entonces su encuentro con Castaneda, en términos muy similares a los descritos más arriba. También me dijo que Federico Fellini, que hasta casi el final de su vida sintió la necesidad de hacer una película inspirada en los libros de Castaneda, se había puesto en contacto con él. Fellini estaba convencido de que sólo Jodorowsky era la persona adecuada para escribir el guión de esa película.
Aparte de esto, Jodorowsky también es conocido como autor de libros de comics. Su trabajo más importante en este campo es el Ciclo del Incal, hecho en colaboración con el artista de comics más grande de Europa, Moebius.
Es interesante advertir que también Moebius está relacionado en cierto modo con la obra de Castaneda. De hecho, afirma que parte se su más reciente producción de comics los hace mientras está en un estado de 'ensueño'. Esto nos parece plausible al verlos: algunos de sus dibujos son muy etéreos, como si estuvieran suspendidos en un extraño encantamiento. Para los que estén interesados, Dark Horse publica en Estado Unidos los comics de Moebius.
(*) N. del T.: Psicomagia. Una terapia pánica, por Alejandro Jodorowsky y Gilles Farcet, Editorial Seix Barral, Barcelona, 1995, 189 páginas; traducida del francés por Ana Mª de la Fuente, título original: Psicomagie / Approches d'une thérapie panique. Esta edición está agotada y no ha vuelto a publicarse otra.

En la galaxia de Khandro. Septiembre 2009.

domingo, 9 de mayo de 2010

Haikus.

Paisaje japonés. ( Acuarela . Julio 2003) Blanca.



Cae la luz

Las tinieblas se ofrecen

Al callado abrazo de la noche.

Las luciérnagas brillan

Resplandores de instante.


(Septiembre1996)


Si no me dices todo

Yo quiero saber más

Misterio de la luz.

(Agosto 2006)



El día se asfixia
calor de agosto

Se desvela la noche
y al éxtasis del alba

Sucede el mediodía.
Ruídos cotidianos.


(Agosto 2006)


El ojo huele la noche

Siente su sombra

Sobre las luces eléctricas.


(Diciembre 2008)




Huíste hacia la selva

Pero tu mirada impregna

El paisaje que siempre veo.

(Enero 2009)


Y llegó el hálito

Surgió de la tierra

Geiser de fuego

La lengua de la luz

Se sacudió de sombras

El poema acecha.

2009. Blanca.

miércoles, 28 de abril de 2010

Castaneda con Fellini.

Exploración de las orillas del río Orinoco. Óleo. Remedios Varo.

Las últimas entradas que he hecho en este blog sobre mi encuentro con Castaneda iban precedidas de la presentación que Octavio Paz hace en las “Enseñanzas de Don Juan”, primer libro de Castaneda.
Ahora quiero terminar esta serie, “Album de los Momentos Sublimes II. Con Castaneda en California (1.2.3)”, agregando dos apéndices con los testimonios de los encuentros de Fellini y Jodorowsky con Castaneda.
Ya publiqué en estas páginas otras dos entradas sobre el tan controvertido tema del sexo, apoyándome en la comparación que hace Corey Dónoban entre Castaneda y Gurdief con el título “La abstinencia sexual” por ser reveladores y clarificadores.
Al igual que el testimonio de Octavio Paz nos ayudan a comprender mejor la luz y la sombra de la genialidad de Castaneda.


Palabras de Fellini, sobre su encuentro con Carlos Castaneda (recogidas en las páginas 374 y 375 de Aprendiza de Bruja. Amy Wallace. Editorial Liebre de Marzo)

“Primero intenté encontrar a Castaneda a través de su editorial. Hablé con el editor y él me facilitó la dirección del agente de Castaneda, un tal Ned Brown, de Nueva York. El editor también me dijo que a Brown le sería fácil pasarme la dirección de Castaneda. Pero resultó que lo que sucedía es que una vez al año un chico mejicano le llevaba los originales al editor. El tal Brown me confesó que él nunca había visto a Castaneda .

“Yo persistí en mi búsqueda. Se me dijo que estaba interno en un manicomio, incluso que había muerto. Alguien me contó que lo había conocido y que estaba vivo, que había asistido a una conferencia que Castaneda había dado. Entonces, en Roma, una tal señora Yoghhi me puso en contacto con él. Por fin lo conocí.

“La personalidad de Carlos Castaneda es bastante distinta de lo que uno se pudiera imaginar. Parecía siciliano, un siciliano cordial, sonriente y de trato fácil. Piel oscura, ojos negros y una sonrisa muy blanca. Poseía la efusividad de un latino, de un mediterráneo. Es peruano, no mejicano.

“Este simpático caballero, que había visto todas mis películas, me contó que un día con don Juan, hacía treinta ó cuarenta años, había visto mi película “La Strada”, que se rodó en 1952. Don Juan le dijo: “Tendrás que conocer al director de esta película”. Dijo que don Juan profetizó nuestro encuentro. Eso es lo que Castaneda me contó. Ya le he dicho a usted que él vino para buscarme, aquí, en esta sala de estar, ahí sentado.

“Lo Único que me fascinaba, y que casi un poco me ofendía- a mí, un italiano, un mediterráneo condicionado por una educación católica-, era aquella particular visión del mundo que tenían Castaneda y don Juan. Tenía algo de inhumano. Independientemente de don Juan, que literariamente resulta encantador y a quien se hace que veamos como a un viejo sabio, a veces no podía evitar sentirme poseído por una situación de extrañeza. ¡Como si me estuviera presentando una visión del mundo dictada por un cuarzo! ¡O un lagarto verde!”

“En la visión del mundo que tenía don Juan no había consuelo, nada de lo que tantos otros textos ofrecían.....Eso es lo que los hacía terribles y fascinantes ante mis ojos. Yo parecía encontrarme en un mundo asfixiado....Quizás fuera la locura lo que más recordaría a ese silencio astral, gélido y solitario”.

“Aparecieron inesperadamente fenómenos y maravillas. Vino a mi hotel acompañado de varias mujeres. Nunca lo volví a ver, pero después de eso encontré mensajes extraños en la habitación y objetos que se desplazaban. Creo que era magia negra. Su mujer, pero Castaneda no,vino conmigo a Tulun y allí ocurrió lo mismo.
Han pasado los años-eso sucedió en 1986-y todavía no he sido capaz de entender lo que pasó de verdad. Quizás Castaneda lamentaba haberme llevado hasta allí y provocó una serie de fenómenos para que me olvidase de mi propósito de hacer una película. Quizas sus socios no querían que yo hiciera la película y fueron ellos los que desencadenaron los fenómenos. De todas formas, fue todo muy raro. La cuestión es que decidí no hacer la película”


Esta entrevista hecha por Toni Mariani a F.Fellini y que tradujo A.F:Bierman para el Bright Lights Film Journal, impactó profundamente a Amy Wallace por ello la recoge en su libro, ya citado. La leyó poco después de la muerte de Carlos Castaneda, y a pesar de haber vivido tan cerca de él sigue sin saber a que atenerse. Así nos muestra su desconcierto añadiendo:

¿ Por qué me quedé tan asombrada? Al fin y al cabo, entonces ya sabía que, por lo que todos eran capaces de recordar, Carlos tenía una inclinación a la mentira desde siempre. Por ejemplo , Douglas Price Willians, un profesor universitario que fue compañero suyo, contaba: “Carlos era tan mentiroso en la UCLA que cuando me decía “Hace sol”, corría a la ventana a ver si llovía”.
Sin embargo me quedé realmente entusiasmada con lo que tanto Carlos como Florinda explicaron de los días que pasaron con el gran Fellini. Yo me creía aquellas historias descabelladas, para mí no eran habladurías miserables de famosos, sino el encuentro de dos de los más extraordinarios fabuladores del siglo XX.”


Estoy de acuerdo con Amy W. Cuando dice que C. Castaneda le regaló al mundo algunos de los libros más bellos que jamás se hallan escrito, y también en seguir su consejo a todos los que lo lean :

“Aconsejaría al lector que recordase que él, (el lector), es el ser mágico. Las últimas palabras que Carlos le decía a quien viese eran:
¡Que tenga un día espléndido! ¡Sea un mapache, devore cada último momento de su vida, es tan delicioso, tan precioso!


Termina su libro con la esperanza de ser entendida por Carlos desde el más allá, con la afirmación de que sigue creyendo en la magia pero cambiando su definición y de que tanto ella como Carlos eran dos románticos .
Y expresa así su deseo:

“Si alguna vez, rondando por las alturas vertiginosas, me encuentro con mi marido (léase Carlos) , le preguntaré si él me había soñado esta libertad, esta independencia recién hallada, o si es que la he hallado gracias a mi enfrentamiento con él. Es casi seguro que tendremos una pelea de enamorados, y me apuesto una tiara de ámbar a que se reirá, me besará y dirá:
“Mi corazón, ¿no te parece que estar aquí en la cabecera del tren es emocionante? Mi vida, este es un sitio muy especial, es únicamente para todo el mundo. Para todo el mundo que ensueña.”


Sin comentarios....
Ser consecuente, he aquí el dilema.

martes, 13 de abril de 2010

Sfumatto autoconsciente. Poema 26.

Tejiendo sueños. Blanca. Acuarela. Noviembre 2009.


Sfumatto autoconsciente


Este mundo de apariencias,
que se esfuman unas en otras,
que entretejen ideas para ser,
que necesitan del hombre para existir.

Las respiro, las solidifico, las creo.

Rayo azul de la nada
que se enrosca en la espiral.
Ni surge ni cesa,
el no nacido jamás conocerá la muerte.

Las olas baten.

Desde la orilla de la sangre
me esfumo en ti.



Blanca . Abril 2010.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Con San Juan de la Cruz. Aunque es de noche.

Montañas azules. Óleo. 2002. Blanca.


Hoy estoy melancólica y un poquito sublime, a veces sentimos la llamada del corazón con más fuerza de lo conveniente, casi hasta perder las formas ...Es entonces cuando los versos de San Juan vienen a socorrernos y a recordarnos que no somos tan raritos, por sentir que volamos y que caemos, que nos disfrazamos y que nos arrancamos la ropa, que miramos al cielo mientras rodamos por tierra, que escribimos poemas, sin ton ni son, sólo porque los versos se escapan sin que nos demos cuenta.

San Juan de la Cruz es para mí el poeta místico que más siento.

Recitar y cantar sus versos siempre fue mi gran atrevimiento, aún hoy me atrevo con él, después de una intimidad de tantos años me siento amada y comprendida porque lo amo y lo comprendo.

Hace ya muchos años Enrique Morente puso música a sus poemas, lo cantó como nadie, lástima que no lo hayan vuelto a editar y que esté descatalogado. Aún así es provable que podáis encontrar alguna versión en internet, merece la pena.

San Juan saldrá en este blog más de una vez. Sus poemas, son inefables y apasionados. Sentidos y emociones vibrando una música divina.

Lo más, de lo más, enamorarse de Dios, ese alguien a quien podemos imaginar como queramos sin posibilidad de desfraudarnos, porque nos quiere tal cual somos y ya no tener ni desear nada más que ese gozo de amar sin condiciones.
San Juan nos habla de ese amor, de ese buscar al ausente y hallar entre sus palabras de dolor las certezas de su amor:

“Adónde te escondiste Amado y me dejaste con gemido,/ como el ciervo huíste habiéndome herido,/ salí tras tí clamando y eras ido.”

Esa herida que no cesa hasta encontrarnos con él ó ella.
San Juan sabe combinar y entramar con sabiduría amorosa y arte sublime lo humano y divino que hay en todos nosotros.

Cantar del alma que se huelga de conocer a Dios por fe.

Qué bien sé yo la fuente que mana y corre,
aunque es de noche.

Aquella eterna fuente está escondida,
que bien sé yo donde tiene su manida,
aunque es de noche.

Su origen no lo sé, pues no le tiene,
mas sé que todo origen de ella viene,
aunque es de noche.

Sé que no puede ser cosa tan bella,
y que cielos y tierra beben de ella,
aunque es de noche.

Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadearla,
aunque es de noche.

Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche.

Sé, ser tan caudalosas sus corrientes.
que infiernos, cielos riegan y las gentes,
aunque es de noche.

La corriente que nace de esta fuente
bien sé que es tan capaz y omnipotente,
aunque es de noche.

La corriente que de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede,
aunque es de noche.

Aquesta eterna fuente está escondida
en este vivo pan por darnos vida,
aunque es de noche.

Aquí se está llamando a las criaturas,
y de esta agua se hartan, aunque a oscuras
aunque es de noche.

Aquesta viva fuente que deseo,
en este pan de vida yo la veo,
aunque es de noche.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Adiós. Poema 25.


















Desnudo sepia. 1.997. Blanca.



Adiós.

Tal vez nos quisimos
Puede ser que nos amáramos
De esa manera extraña a la que estamos condenados…..

Sin embargo…cada minuto que pasa sé
Que todo fue un invento necesario
Una fantasía sin final
Una absurda quimera
Una farsa en la que tú y yo
Jugamos hasta el fin.

Al cabo sólo queda eso
Algo que pudo ser eterno…Voló.
No lo detengas.


Blanca.( Primavera 1997)

viernes, 25 de septiembre de 2009

Amor anónimo. Poema 24














Barcas en el río. Acuarela. 2001. Blanca.



Amor anónimo.


Cuando te vi, supe que eras

el alma de mi alma.

Y ya te amé antes de amarte,

y te cubrí de besos sin besarte

como besa el aire.


Y te miré sin mirarte,

como el sol a la lluvia.

En un estallido de dorada luz

que deja ser.


En ese espacio sin límites

donde el yo se disuelve.


En la dulzura de este Amor

sin nombres que es la Vida.



Blanca. (Verano 2002).