sábado, 21 de noviembre de 2009

Adiós. Poema 25.


















Desnudo sepia. 1.997. Blanca.



Adiós.

Tal vez nos quisimos
Puede ser que nos amáramos
De esa manera extraña a la que estamos condenados…..

Sin embargo…cada minuto que pasa sé
Que todo fue un invento necesario
Una fantasía sin final
Una absurda quimera
Una farsa en la que tú y yo
Jugamos hasta el fin.

Al cabo sólo queda eso
Algo que pudo ser eterno…Voló.
No lo detengas.


Blanca.( Primavera 1997)

viernes, 25 de septiembre de 2009

Amor anónimo. Poema 24














Barcas en el río. Acuarela. 2001. Blanca.



Amor anónimo.


Cuando te vi, supe que eras

el alma de mi alma.

Y ya te amé antes de amarte,

y te cubrí de besos sin besarte

como besa el aire.


Y te miré sin mirarte,

como el sol a la lluvia.

En un estallido de dorada luz

que deja ser.


En ese espacio sin límites

donde el yo se disuelve.


En la dulzura de este Amor

sin nombres que es la Vida.



Blanca. (Verano 2002).

domingo, 20 de septiembre de 2009

Con Gurdjieff y Castaneda. 2.















Don Juan discovered by Haydee. F. Madox Brown.


Completar, con esta segunda entrada, lo que inicié en la anterior, relacionando a Castaneda con Gurdjieff , es lo que me propongo, así pues, continúo:

En cuanto a la reacción del público ante la manera de comportarse extravagante y muy poco usual, también podemos comparar a Gurdieff con Castaneda.
Sí. Sí, ya sé. No olvido el tema candente que a casi todos preocupaba por miedo a perderse una de las más gratificantes de las acciones:

¡Déjese de preámbulos vayamos al meollo del asunto!
¿¿¿¿Se puede o no se puede????
Y si se puede, ¿qué riesgos se corren?

Ocurría, de manera “cuasi” alarmante, que después de hacer un seminario o varios con Castaneda y las brujas, las parejas se replantearan su relación y cambiaran ó se separaran .

Sin ir más lejos, yo me separé a los nueve meses de mi vuelta de California y me puse a vivir mi vida de “gran guerrera chamánica”, naturalmente no fue todo por influencia de Castaneda o las brujas, aunque si me dieron un “empujoncito” en el darme cuenta de la situación, y así constatar los hechos que yo me estaba negando a ver en los últimos años de mi relación de pareja.

“Donde Cruzan los Brujos” es un alegato clarísimo de Taisha Avelar abogando por el celibato más absoluto “¿Quién no tiene miedo a los gusanos gordos y grandes?” Cada vez que....¡Me cachis!

Luego si te decides por “la castidad”, aparte de no ser fácil, tienes que estar siete años sin “na de na”, pero aquí no se acaba el asunto, pasados los siete años llega la tentación en forma de una calentura que te abrasa.... si fuera ese tu caso, ahora es el momento de no caer en las garras del antiguo hábito, porque si cayeras revivírías a todos los “gusanotes” que habías conseguido destruir. La mujer víctima del hombre, y el hombre de la mujer, a no ser ¡claro está! que sea un Nahual, en ese caso “Ella” o “Él” ya no necesitarían reglas.

Había una expresión de Carlos Castaneda que no me gustaba por lo gráfico y misógino que sonaba, “ ¡¡¡ muchas mujeres son como bolsas de semen!!!”, me producía desazón y alarma, el oírlo. ¿Era yo una de ellas?.

Justo atravesaba una época de exceso, mi segundo marido era muy activo sexualmente y lo que me encantaba los primeros años de matrimonio me resultó cansino en los últimos, sin querer darme cuenta, estaba tan harta de la situación que cogí una “sistitis” que no se me quitaba con nada, ante razón de tanto peso, no me quedó más remedio que dormir sola, ya que todo caballero que se precie no puede dormir con una dama al lado sin “cogerla”.

Castaneda fué el desencadenante del proceso, pues a mi vuelta de California, en lugar del amante marido, me encontré con un extraño ser, dominado por los celos más irracionales, a saber las locuras que había imaginado durante mi ausencia de dos meses castísimos, ya que tenía de sobra con él y seguía enamorada, le escribí cartas de amor desde Los Ángeles, Nueva York y Méjico que se lo confirmaban.
Me pasmaba que pudiera tener celos de un hombre de setenta y pico de años, para nada pasó por mi cabeza enamorarme y mucho menos “coger”con semejante brujo,
que según el sentido común no podía estar para muchos trotes, yo era totalmente fiel y él lo sabía pero era mera excusa y fuerte obsesión por marcar el territorio.
La competitividad y los celos que son nefastos.

Descorrimos el telón y me quedé, por elección, con mi sueño de guerrera del infinito.
Para mi felicidad, pronto se rehizo y encontró una nueva compañera que lo amó tanto ó más que yo. Con él fui muy feliz, mientras duró, sé que él era capaz de despertar mucho amor, admiración y respeto.

En mi caso lo que me ayudó a vivir en celibato, no fue el miedo, ni la creencia en el cuento de terror de los “gusanotes espermáticos” , sino la Recapitulación, que es de lo que realmente trata el libro de Taisha Avelar : “Donde Cruzan los Brujos”.
Merece leerse por lo bien escrito que está, por lo interesante y apasionante que es, Taisha Avelar escribe con la misma claridad, concisión y verosimilitud con la que habla.
Me enseñó mucho sobre cómo recapitular el pasado y sobre el Acecho. Quizás, dentro de un tiempo, haga una entrada en la que sintetice mi encuentro con ella y con sus enseñanzas.

También los pases mágicos me ayudaron, los hacía todos los días, con entrega y tesón , con mucho entusiasmo es lo bueno y lo malo de mi carácter, así que estaba fortísima, después de separarme y durante tres años viví sola en la finca, a ella venían los practicantes de Tensegridad de toda la zona dos o tres veces por semana y practicábamos juntos.

En cuanto a la recapitulación, conseguí la caja de madera que nos aconsejaba Castaneda que nos hiciéramos, para aprender a recapitular más facilmente.
Asistí a todo el proceso y colaboré con el carpintero que me la hizo.

Para que el carpintero y sus aprendices no sospecharan nada raro, llevé a cabo un “acecho” a la medida: les dije que, la misteriosa caja, era para un teatro que iba a hacer y que uno de los actores tenía que estar encerrado dentro bastante tiempo, por lo que había que hacerle unos respiraderos en el techo y una puerta a modo de armario que sólo pudiera abrirse y cerrarse por dentro.

Aún recuerdo la cara de estupor del carpintero y sus ayudantes al verme entrar en la caja para probarla y sentarme y cerrar la puerta.
Al salir les dije, a modo de explicación, “Ya saben.... locuras del teatro”.

Yo tenía que caber, holgadamente, sentada en postura de meditación, a oscuras y en silencio, dentro de la caja, hacer las respiraciones adecuadas hasta relajarme mental y físicamente y dejar que la experiencia del pasado vivo me viviera nuevamente, era un viaje en el túnel del tiempo, una vez revividas todas las emociones pasadas y recordados todos los detalles de la situación y del atrezzo del momento, comenzaba con las respiraciones de recogida de la energía perdida y de soltar todo lo que no es de uno y que se ha quedado pegado a nosotros como si lo fuera. Respirar una y otra vez hasta que el cuerpo te avisa de que ya está todo borrado.

Previamente había elaborado una lista de las casas en las que había vivido, de las relaciones y eventos más importantes, que se habían quedado en mí como un peso pesado, el que aprende tiene que ceñirse a la técnica para una vez que conoce los pasos del baile ya no necesite ni caja ni lista ni nada, uno ya puede bailar.

Por supuestos son los “bailes carnales” los primeros que hay que recapitular por su enorme importancia.

“¿Se puede o no se puede?”

Reseño este artículo de Corey Donoban, traducido por José Gonzalez Riquelme , donde se comparan las enseñanzas de Castaneda y Gurdijieff respecto al sexo, lo reseño por considerarlo interesante, claro y ameno.


Espero que ninguno de nosotros nos sintamos irritados porque Castaneda tuviera una vida sexual. Me imagino que la mayoría simplemente se maravillará de la capacidad de un varón de setenta y tantos años para llevar a cabo una vida sexual tan tremendamente activa y promiscua como la que ha salido a la luz en los últimos meses. También parece que ha habido mucho humor irónico, por parte de Castaneda, en la manera en que ha manejado sus relaciones sexuales dentro de su círculo íntimo. Por ejemplo, al adoptar a su amante de tanto tiempo, Nury Alexander, como hija unos años antes de su muerte, Castaneda parecía disfrutar escandalizando a los recién llegados a su círculo, con el hecho de que tuviera relaciones sexuales con la persona a la que primero conocieron como "la hija de Castaneda".

Más "disonancia cognitiva" entra en juego cuando uno recuerda que muchas veces Castaneda insistió en público que él no tenía relaciones sexuales, que no tenía ni tiempo ni energía para desperdiciarlos en el sexo, y, particularmente, su tendencia a criticar a otros "gurús" y maestros por no vivir de acuerdo a sus propias enseñanzas. Uno se acuerda, por ejemplo, de las censuras que frecuentemente hacía de Alan Watts, el cual escribía sobre cómo llevar una vida espiritual, pero por otra parte tenía una vida sexual contraria a esos principios, al menos en la mente de Castaneda.

Una manera de compaginar las manifestaciones públicas de Castaneda sobre la abstinencia y su propia vida sexual podría ser ésta: La continencia puede ser una etapa por la que todos nosotros debemos pasar en algún momento para eliminar nuestro condicionamiento sexual y liberarnos, y poder empezar a usar nuestra sexualidad de tal manera que ayude a generar energía y que produzca ciertas clases de conciencia acrecentada.

Castaneda se refirió a los que no eran unos "cogidas aburridas", es decir, aquellos cuyas madres tuvieron un orgasmo en el momento en que fueron concebidos y que, como resultado, nacieron con suficiente energía para tener toda la actividad sexual que quisieran. Sin embargo, insistió en que la mayoría de nosotros éramos unos "cogidas aburridas", y que deberíamos actuar asumiendo que no teníamos energía para desperdiciar en actividades sexuales.

Se me ocurre pensar que Castaneda hizo de esto la base de sus "enseñanzas" sobre el sexo, porque no confiaba en que sus seguidores probaran la continencia, a menos que se la convirtiera en un requisito indispensable para "ver energía tan como fluye". (Supuso, evidentemente, que no nos hubiéramos sentido muy estimulados a probar la continencia de saber lo frecuentemente que él tenía relaciones sexuales.)

El problema con esto es que Castaneda creó una de sus muchas reglas universales de brujería, que, en mi opinión, ignora el hecho de que hay una gran diversidad de tipos energéticos entre nosotros.

Esta es una de las muchas áreas en donde creo que Gurdjieff tiene sus enseñanzas más afinadas, al enfatizar que lo que es adecuado para un tipo energético no tiene por qué funcionar con otro tipo, y que antes de cambiar o adoptar cualquier clase de comportamiento, uno debe ante todo tratar de determinar su propia constitución particular.

Gurdjieff habló de la abstinencia sexual en particular cuando contestó a una pregunta sobre si uno debe abstenerse de tener relaciones sexuales para formar el "cuerpo astral" [en contexto, muy similar al concepto del "cuerpo energético" de Castaneda] en el capítulo 12 del libro de Ouspensky “Fragmentos de una enseñanza desconocida”:

"Aquí no hay uno sino varias preguntas', dijo G. 'En primer lugar, la abstinencia sexual es necesaria para la transmutación [o sea, la formación del cuerpo astral] sólo en determinados casos, es decir, para ciertos tipos de personas. Para otros no es necesaria en absoluto. Y para otros más, llega por sí misma cuando comienza la transmutación".

"Explicaré esto con más claridad. Para algunas personas es necesaria una abstinencia total y prolongada para que comience la transmutación; en otras palabras, esto significa que sin esta abstinencia total y prolongada la transmutación no puede comenzar. Pero una vez que haya empezado, la abstinencia ya no es necesaria. En otros casos, es decir, con otros tipos de personas, la transmutación puede empezar con una vida sexual normal —y hasta es posible que puede empezar antes y seguir mejor su curso con un gran consumo externo de energía sexual. En el tercer caso, el comienzo de la transmutación no requiere abstinencia, pero, una vez que ha empezado, la transmutación absorbe toda la energía sexual y acaba con la vida sexual normal, o con el gasto externo de energía sexual."
En el mismo capítulo, Gurdjieff también dice:

"El sexo juega un papel tremendo en cuanto a mantener la mecanicidad de la vida. Todo lo que la gente hace está relacionado con el "sexo": la política, la religión, el arte, el teatro, la música, todo es "sexo". ¿Creen ustedes que la gente va al teatro o a la iglesia a rezar o a ver una obra nueva? Eso es sólo para cubrir las apariencias. Lo más importante en el teatro o en la iglesia, es que habrá muchas mujeres o muchos hombres. Este es el centro de gravedad de todas las reuniones. ¿Qué crees que hace que la gente vaya a los cafés, a los restaurantes, a todo tipo de las fiestas? Sólo una cosa: el Sexo. Ahí está la principal fuente de energía de toda la mecanicidad. Todo sueño, toda hipnosis deriva de ella".

"Cuando el sexo es claramente consciente de sí mismo, cuando no se refugia
detrás de pretextos, ya no se trata de la mecanicidad de la cual hablo. Por
el contrario, el sexo que existe por sí solo y que no depende de otra cosa
ya es un gran logro. Pero ¡el mal estriba en esta mentira perpetua a sí
mismo!"

Castaneda no fue capaz de hablar, hasta cerca del final, de su propia vida sexual en un lugar público (y cuando lo hizo, fue al grupo de los domingos y sólo de una manera evasiva) debido, entre otros factores, a la mojigatería con la que fueron educados los jóvenes de su clase social en la América Latina de los años 20 y 30. Era esta misma inhibición, en mi opinión, lo que le hacía sentirse tan incómodo cuando los hombres iban en pantalón corto, o las mujeres llevaban atuendos "sugerentes".

A propósito, creo que hay mucha actividad sexual sugerida en los libros de Castaneda y Florinda, aparte de los continuos episodios de exhibicionismo que describen entre los brujos del grupo de don Juan. La energía sexual es la más poderosa energía que tenemos, de manera que si una banda de brujos tan audaces como los que se describen en los libros (o algo parecido) realmente existieron, deben haber trabajado con su sexualidad explorando otros niveles de conciencia y otras realidades energéticas. Que Castaneda no pudiera encontrar otro camino por el que avanzar, aparte de enfatizar la abstinencia sexual al hablar públicamente sobre el sexo, sólo nos muestra sus limitaciones como maestro.


Corey Donovan."Comparando a Gurdjieff con Castaneda". Traducido por José González Riquelme.



Hoy he estado contemplando otra vez los vídeos de las danzas sufíes creadas por Gurdief, impresionantes y poderosas como los pases mágicos de Castaneda, llenas de belleza y precisión.
Os recomiendo que visioneis los dos videos que he disfrutado esta tarde:
“Gurdjieff Dance” y “Tribute to GI Gurdjieff.

Están en: www.youtube.com .

sábado, 19 de septiembre de 2009

El sin nombre. Poema 23.


Montañas azules. (Óleo. nov 2001).



El sin nombre


Abierta la rosa de tu alma

en el secreto del cuerpo

tan sólo lo que Es,

no tiene nombre.


En la galaxia ( Otoño 2002)

lunes, 14 de septiembre de 2009

Con Gurdjieff y Castaneda. 1.


Gurdjieff.


Danzas Sagradas de Gurdjieff









“¿Se puede o no se puede?”, ,fue la pregunta estrella, por el número de veces que salió, en los seminarios a los que asistí.

El tema del sexo preocupaba a la gran mayoría. Castaneda contestaba de varias maneras, cito de memoria , no son palabras textuales pero son ciertas, grabadas en mi recuerdo, ya no quiero volver al corsé del “diario” de esos días, aunque tengo que reconocer que me ha traído el recuerdo vívido de toda una época y me ha ayudado eficazmente a poner las cosas en su sitio y por tanto a liberarme de autoengaños.
Mi perspectiva es otra.

En síntesis Castaneda venía a decirnos, en los seminarios: “Todo es cuestión de energía” .

Era una frase demasiado ambigua y a la vez evidente, laxa e imprecisa , para que las especulaciones y manipulaciones se sintieran a sus anchas, la ambigüedad se hermana facilmente con el engaño.

Castaneda aclaraba que casi todos somos producto de una “cogida aburrida” por lo que hemos nacido sin energía, tenemos que recuperar la energía perdida , acumularla para que podamos ensoñar o “coger”.

Las cabezas de todos los asistentes y su gesto de preocupación eran intuidos, (no nos mirábamos) porque se traducían a una atmósfera pesada , de pensamientos agolpados en las mentes humeantes de los quinientos, o seiscientos o los ochocientos cerebros que allí estábamos.

Había que averiguar de que “cogida” veníamos, pero esas cosas no las suelen contar los padres, “hija, te concebí en una noche de pasión inenarrable”.
¡Ay,cuenta, cuenta papá!...

Así que la mayoría no tenía dudas, si hubiera sido la gran cogida nos lo habrían contado, de eso se suele presumir, pero no tenían tiempo de esas cosas, esas son cosas de “jipys” y de “gente con mente calenturienta”, dirían mis padres.

Recuerdo que mi madre cuando yo intentaba hablarle de algo que ella vagamente pudiera asociar con el sexo, siempre me decía :
Hija ¡qué ascoooo!


Era muy guapa y ya de muy mayor separada de mi padre, tenía dos o tres pretendientes, recuerdo uno en especial, un médico de prestigio muy elegante, bien conservado e interesante. Ella llevaba su relación en secreto, cuando yo la sonsacaba, lo más que me decía era:

-¡Quita, quita, si sólo somos amigos, vamos a los conciertos, de paseo, pero nada más. Además tengo que cortar con él se está empezando a pasar.
-¿Y eso?
Muy enfadada, explicaba:
-Pues no que quiere que hagamos un viaje juntos a Lanzarote. Una vez allí es capaz de tomar vuelos y aprovecharse (mi madre tenía a la sazón más de setenta años ).
Ante mi insistencia para que fuera y mis ánimos me contestó.
-Le he dicho que no y es que no. ¡Qué asco, Dios mío, qué asco!

Estaba clarísimo que yo había sido concebida en una cogida terriblemente aburrida y poco apasionada y el asco de mi madre tuve que recapitularlo más de una vez.
Y a mí que me da que todo era mentira, la infancia está llena de mentiras así se hace uno al hábito del autoengaño.

No parecía que mis compañeros del seminario condujeran sus pensamientos en la otra alternativa, sus caras de estupor no dejaban lugar a dudas.

Evidente: Se trata primero de recapitular y hacer pases mágicos, después decidir en qué emplear esa energía, es elección de cada uno si aumentarla o derrocharla. Pero, claro, el que la derroche....Vuelta a empezar.

Otro caso sería las personas que proceden de un encuentro amoroso apasionado, como Florinda que "puede hacer lo que le dé la gana”, tiene energía para todo, en cambio vosotros y yo tenemos que trabajar mucho más”.


La Recapitulación es la práctica estrella para recuperar la energía perdida en nuestro pasado, y liberarnos de sus ansias de apego.
Poder así vivir el presente en presencia , no en ausencia como se suele.

Los pases mágicos o ejercicios de tensegridad también son para recuperar la energía y colocarla en su sitio. Al parecer los primeros los trajo el nahual Luján , de China, es por ello que los pases tienen cierta semejanza con las artes chinas energéticas, y con todas las que trabajan con la energía como las prácticas chamánicas.
Los pases mágicos son como el Chi- y Kún, pero con sabor y fuerza chamánicos y con otros conocimientos antiguos y un aroma de New Age, acentuando la fortaleza viril y la pasión en la manera de ejecutarlos.

Las danzas de Gurdjieff, de origen sufí, pero recreadas por su genio creativo, son extraordinarias, supera a Castaneda, que nos enseñó la danza que Silvio Manuel le transmitió: su danza de pases mágicos.
En los ejercicios si se parecen más los dos magos.

Recordé las valiosas enseñanzas de Gurdjieff, su controvertida y criticada vida, su histrionismo en la manera de enseñar, el revuelo que armó la muerte de Khaterine Mansfiel, la injusta acusación que sufrió por su causa, cuando lo único que hizo fue acogerla en sus últimos meses de vida (estaba ya muy enferma).

¿Quién era Gurdjieff?, y ¿qué paralelismos tan jugosos nos vienen a la memoria, al bucear en Castaneda?

Hagamos un síntesis, eligiendo tan sólo algunos fragmentos, del interesante artículo sobre Gurdjieff escrito por Carlos Mora Vanegas :


“Para los que no lo comprendieron, (Gurdjieff ) fue un charlatán , no así para sus miles de seguidores.
Existen cuatro caminos para el trabajo sobre sí:
1. El Camino del Faquir, que pone énfasis en el trabajo del cuerpo.
2. El Camino del Monje, en las emociones.
3. El Camino del Yogui, en el intelecto.
4. El Cuarto Camino, que es el de Gurdjieff, trabaja simultáneamente sobre los tres centros.
Cada uno de estos cuatro caminos tiene sus propias dificultades, pero la peculiaridad del Cuarto es que el ser humano debe trabajar desde las circunstancias variables de la vida. El discípulo no tiene aquí posibilidades de esconderse en una montaña a meditar. Debe lidiar con las cambiantes condiciones externas, manteniendo el sentido y el sentimiento de trabajo y practicando la no identificación en medio de los sucesos y desdichas cotidianos.

Gurdjieff solía decir a sus discípulos que hay que ser maestro de este mundo antes de poder dominar el otro mundo, un ejemplo de ello es el modo en que siempre se procuró las necesidades mundanas para sustentar su trabajo espiritual.

Dotado de notables poderes psíquicos, a muchos les parecía estar frente a un mago seductor y autoritario. Obsesionado con el despertar de la mecanicidad a las personas, se conducía a veces, de manera chocante e inadmisible para los cánones sociales. Pero quienes veían mas allá de este disfraz, descubrían a un hombre auténtico, capaz de generar trascendentales cambios en quienes lo rodeaban.

Gurdjieff legó al mundo la riqueza de su obra constituida por una serie de 3 libros, un ballet, 300 piezas para piano y alrededor de 100 danzas sagradas o “movimientos”. Y lo mas importante, un sólido cuerpo de ideas interrelacionadas acerca de la existencia y la evolución consciente del hombre y el universo.
Gurdjieff, arrendó una casa que compartía con sus alumnos (los filósofos del bosque), en el distrito de Auteuil, en la cual los días transcurrían entre diálogos acerca del trabajo y la práctica de las danzas.
En octubre de 1922, el grupo se cambio a Fontainebleau, al sur de París, a una hermosa mansión de la aristocracia francesa.
Como siempre, Gurdjieff apeló a todos sus recursos para financiar el subido alquiler, alimentar a todos y enfrentar la titánica misión de levantar una nueva sede. Rodeado de bosques y magníficos jardines, este era el lugar ideal para el Trabajo. (“El Instituto Armónico del Hombre”). Inmediatamente, comienzan las tareas para adaptar la casa.

Desde el amanecer hasta la noche, los seguidores preparan las salas para los ejercicios físicos y danzas sagradas, construyen el teatro, los establos y la casa de estudios. Los "filósofos del bosque", como se les denominaba en la época, suscitaban no pocos comentarios.
www.camova.com



Y ahora ya, después de situar a Gurdjieff, saltan a la vista los paralelismos, las similitudes entre ambos y sus diferentes peculiaridades, Castaneda es mejor escritor desde mi punto de vista, algunos libros de Gurdjieff cuesta mucho leerlos, exceptuando “Encuentros con amigos notables” prefiero a Ouspenski, su mejor alumno que en “Fragmentos de una Enseñanza Desconocida” nos expone con gran claridad las enseñanzas de su maestro. O el libro de la señora Hartman, “Nuestra Vida con el señor Gurdjief”, (lo leí hace ya tiempo, pero recuerdo lo que cuento) en el que narra los treinta años que estuvieron al servicio del señor Gurdjieff, ella como su secretaria y su esposo, un gran compositor de la época, llevando a cabo las creaciones musicales de Gurdijieff, en estrecha colaboración, conviviendo y siendo sus alumnos y amigos.

El libro está lleno de aventuras y de detalles que reflejan las peculiaridades de su maestro, anécdotas jugosas como la que cuenta de un día, en el que la señora Hartman fué a ofrecerle a Gurdjieff todas sus joyas, (eran aristócratas, que fueron desprendiéndose de todas sus comodidades y riquezas siguiendo a Gurdjieff), ya que se estaban pasando momentos económicos difíciles, Gurdjieff le agradeció el gesto pero no lo aceptó a pesar de su insistencia.

El hecho llegó a oídos de una señora que quería hacer méritos, pensando que no había peligro de perder sus joyas ya que se las devolvería como había hecho con la señora Hartman. Pero Gurdjieff aceptó encantado el ofrecimiento y se quedó con las joyas, la hipocresía y manipulación de la señora quedó a la vista de la manera más exquisita.


Para completar creo interesante reseñar el artículo de Carey Donovan, en el que trata el tema del sexo comparando a Gurdjieff y a Castaneda.

Amigos, lo vemos en la segunda estrada del blog, después de ésta. Ya que la próxima es un poema, para aligerar tanta densidad reflexiva.

En la galaxia de Khandro. Septiembre 2009.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Atardece con Casandra. Poema 22.










El templo de Casandra. Óleo. 1998.

"A Casandra que supo ver la luz entre las sombras".



Atardece con Casandra.



Perezosa, la tarde acecha.
Nimbada por un cielo de plomo...Arde.
Se cuela un airecillo, es la brisa
que anuncia lluvia.

Arde la tarde y con ella
la ilusión arde, y a gritos exclama:
¡Bendita el agua que apaga el fuego!

A chaparrón huele. A borbotones cae.
Y al desmedido llanto, se despereza el sol,
y en el aire vibran los colores del Iris,
que Casandra trenza en sus cabellos.

Se ciñe sus ínfulas cubriendo su cabeza,
sus brazos y su espalda
hasta cubrir su blanca túnica
y con la llama de su pasión
se ofrece al sol y le suplica:
Luz....Más luz....

Que no consigan las sombras
crecer hasta apagar la luz.
Que sean las justas
para calar hondo y embellecer.

Luz....Más Luz


En la Galaxia de Khandro. (10 de Septiembre 2009).

lunes, 7 de septiembre de 2009

Album de los momentos Sublimes II. Con Castaneda en California 3.


La Rueda del Tiempo. Escultura. Raquel Cohen.


Palos Santos. Esculturas. Raquel Cohen.











El engaño como estrategia:

En “La Rueda del Tiempo” su noveno libro, que sintetiza en citas los ocho primeros, Castaneda, en sus comentarios, nos dice:

“Al principio de mi aprendizaje, en la época en que se produjeron los hechos que se describen en “Las “Enseñanzas de don Juan”, don Juan hablaba mucho de aliados, de plantas de poder, de Mescalito, del humito, del viento, de los espíritus de los ríos y los montes, del espíritu del chaparral, etcétera.
Cuando más adelante le recordé la importancia que había dado a aquellos elementos y le pregunté que por qué no hablaba ya de ellos, admitió sin rubor que me había soltado toda aquella palabrería pseudoindia al principio de mi aprendizaje por mi bien.
Me quedé estupefacto. Me pregunté cómo podía afirmar tal cosa que, obviamente, era falsa. Resultaba evidente que lo decía con sinceridad, y si había alguien capacitado para juzgar la veracidad de sus palabras y de sus estados de ánimo, ése era yo.
-No te lo tomes tan en serio -dijo riendo- . Disfruté mucho contándote todas esas bobadas, y aún disfruté más porque sabía que lo hacía por tu bien.
-¿Por mi bien, don Juan? ¿Qué aberración es ésta?
-Sí, por tu bien. Te engañé dirigiendo tu atención sobre elementos de tu mundo que te provocaban una profunda fascinación, y tú te tragaste el anzuelo, el sedal y la plomada.
Lo único que me hacía falta era captar toda tu atención. Pero ¿cómo podría haberlo hecho cuando tenías un espíritu tan poco disciplinado? Tú mismo me repetías una y otra vez que permanecías conmigo porque encontrabas fascinante lo que yo decía del mundo. Lo que no sabías expresar era que la fascinación que sentías se debía a que apenas reconocías vagamente cada elemento del que te hablaba. Por supuesto, pensabas que aquella vaguedad era chamanismo, y te atrajo, lo que quiere decir que te quedaste.
-¿Le hace eso a todos, don Juan?
No, a todos, porque no todos vienen a mí y, sobre todo, porque no me intereso por cualquiera. Estuve y estoy interesado en ti, sólo en ti. Mi maestro el nagual Julián, me engañó de un modo similar. Me engañó a causa de mi sensualidad y mi avaricia. Me prometió conseguirme todas las mujeres bonitas que lo rodeaban y me prometió cubrirme de oro. Me prometió una fortuna, y caí en la trampa. Todos los chamanes de mi linaje han sido engañados de ese modo desde tiempo inmemorial. Los chamanes de mi linaje no son maestros o gurus. Les importa un comino enseñar su conocimiento. Quieren herederos para su conocimiento, no gente vagamente interesada en su conocimiento por razones intelectuales”.


Castaneda como un perfecto estudiante de antropología trabajaba a fondo recogiendo datos de interés antropológico de la zona, tenía miles de notas, de su supuesto “informante”.

-No hay voluntarios en el camino del guerrero- me dijo don Juan a guisa de explicación- Un hombre ha de ser forzado a seguir el camino del guerrero en contra de su voluntad.
-¿Y qué hago con las miles de notas que recopilé a causa de sus engaños, don Juan? -le pregunté entonces- .
Su respuesta me conmocionó.
-¡Escribe un libro con ellas! -respondió-De todos modos, seguro que si empiezas a escribirlo nunca las utilizarás. Son inútiles; pero, ¿quién soy yo para decírtelo? Averígualo por ti mismo. Sin embargo, no te propongas escribir un libro como lo haría un escritor. Propónte hacerlo como un guerrero.
-¿Qué quiere decir con eso, don Juan?
-No lo sé. Averígualo por ti mismo.
Tenía toda la razón. Nunca utilicé aquellas notas. En cambio, y sin que yo lo pretendiera, me encontré escribiendo acerca de la existencia de un sistema de cognición diferente y de sus inconcebibles posibilidades".

Escribir como lo haría un brujo, o como lo hacen las brujas, desde la conciencia acrecentada, desde el silencio interior, los libros de Taisha y de Florinda son tan extraordinarios como los de Castaneda, están escritos por dos brujas auténticas, nunca se sabrá tampoco si son testimonio de su propia experiencia ó si apoyaron el sueño de Castaneda , fueron sus cohortes, compañeras y discípulas, también en este caso consiguen transmitir enseñanzas válidas, completando y ratificando lo que puede salvarse del naufragio.

Recordemos lo que Castaneda nos dice en sus libros sobre la tristeza y la añoranza:

“Cada vez que yo entraba en un estado de conciencia acrecentada no podía dejar de maravillarme de la diferencia entre mis dos lados. Siempre sentía como si un velo se me quitara de los ojos, como si antes hubiera estado parcialmente ciego y ahora podía ver. La libertad, el absoluto regocijo que solía posesionarse de mí en esas ocasiones no puede compararse con ninguna otra cosa que haya experimentado jamás. Pero al mismo tiempo, había un aterrador sentido de tristeza y añoranza que iba de la mano con esa libertad y aquel regocijo. Don Juan me había dicho que sin tristeza y añoranza uno no está completo, pues sin ellas no hay sobriedad, no hay gentileza. Decía que la sabiduría sin gentileza y el conocimiento sin sobriedad son inútiles”

Estoy recapitulando esa etapa de mi vida en la que me encontré con ellos, la recapitulo y la suelto en estas páginas a modo de homenaje. Merecen estar en el Álbum de los Momentos Sublimes de mi vida y es por ello que las reseño, como una manera de pagar la deuda que contraje al recibir enseñanzas tan eficaces como La Recapitulación, El Acecho, El Ensueño, los pases mágicos.....son prácticas para toda la vida.
Se necesita de mucha energía para aprender en el camino del conocimiento, aún más para recordar lo que se experimenta en la conciencia acrecentada y aún más para poder recapitularlo y escribirlo.
Castaneda nos pidió que recapituláramos, que hiciéramos los pases mágicos , y que confeccionáramos un Álbum con los momentos de nuestra vida que nos han hecho cambiar de perspectiva, momentos que han supuesto un empujón del espíritu, un giro al sillón de la conciencia.

Creador de un mundo. Brujo y mago nos embrujó. Miles y miles de personas
creimos a pies juntillas todo lo que nos contaba en sus libros, sin poner en duda su impecabilidad, extasiados ante su poder no hacíamos caso de los bulos que corrían de boca en boca, ni de sus contradicciones, por ejemplo cuando había dicho que él no podía tener aprendices, y que no existía ningún grupo y delante nuestra estaba un grupo nutrido de alumnos que hasta estaban uniformados y llevaban nombres especiales: Los chacmoles, los rastreadores de energía, el explorador azul, la exploradora naranja etc etc. Toda una organización que no podía haber surgido de la nada.

¿Era un maestro ó qué era, un creador de todo un mundo de ficción, un artista consumado, un genio? ¿Existía don Juan ó era una invención más? Y las brujas, eran personajes inventados?, Imposible, es que don Juan y don Genaro, Silvio Manuel, Clara, Florinda , Nélida ó Zuleica ….todos esos hombres y mujeres de conocimiento podían ser una invención?...Imposible, si así fuera Castaneda sería un superdotado genial, un genio de una imaginación portentosa, un estudioso inteligentísimo que desde su laboratorio había construido un mundo chamánico de conocimiento vivo y convincente al máximo, bebiendo de muchas tradiciones, exprimiendo el zumo y la esencia, creando literariamente una fantástica aventura que quiso dotar de vida manipulando y adaptando las enseñanzas a su propia vida y embrujando a todos los comparsas de su gran teatro cósmico, su genialidad le llevó al engaño sublime a la gran farsa en la que él actuaba de demiurgo, todo para satisfacer sus deseos, fué el gran actor, el showman de lo sublime .

Nos hablaba de los falsos maestros, ponía pingando a todos, contando intimidades de unos y de otros, sin ética ni moral de ninguna clase, ¿Cómo no creerle? Se justificaba todo desde el punto del Acecho y de la destrucción del ego, subvertir el lenguaje y la moral, la ética, la normalidad establecida, se trataba de escandalizar de epatar de confundir a través de las disonancias cognitivas, de las mentiras sobre la historia personal, de la expresión de contradicciones …¿Era eso el acecho?.

A pesar de las señales, estábamos empeñados en tragarnos todo lo que dijera, indudablemente era un gran brujo y nos tenía embrujados con la magia de su palabra y de su energía.
Menos mal que nunca pasó por mi cabeza la idea de meterme en aquel grupo que estaba recibiendo de él sus enseñanzas directamente, me bastaba con “conocerle” y poner en práctica desde lejos todas las enseñanzas que me parecían válidas y eficientes.

Luego leí el libro de la que fué su esposa y a pesar de la evidencia seguí sin destruir el mito, y después de su muerte se desató un alud de fango y de improperios, de odios encontrados a los que no hice el menor caso, realmente me daba igual, ya se sabe que aunque esté mal visto hablar mal de los muertos, basta que el muerto sea famoso y que además haya pretendido borrar su historia personal para que se desencadene un desprestigio feroz de su memoria, me seguía dando igual se dijera lo que se dijera, a mí sólo me importaba lo que había aprendido de sus libros y del contacto con él.

Se le exige siempre al maestro que sea perfecto, sin embargo yo creo que un maestro puede enseñarte a través de sus imperfecciones, es más el buen alumno aprende de todo y de todos, incluso se aprende más, de lo negativo que de lo positivo. Lo que importa es que llevemos a cabo las verdaderas enseñanzas que están en todos los libros sagrados.
Somos meros trasmisores, las energías se canalizan a través de nosotros y en cada época surgen los que son necesarios para la modalidad de la época, canalizando lo que hace falta.

En este blog relaté un cuento sufi en el que un hombre pedía a Dios que bendijera a todos los asesinos, ladrones, enemigos y personas malvadas que se habían cruzado en su vida.
Ante sus ruegos insistentes y en voz alta, sus amigos, indignados de que no pidiera por ellos, le echaron en cara el ser tan desagradecido con los que tanto bien le habían hecho y le exigieron les explicara el absurdo de su petición de bendiciones para los desalmados.
El hombre les contestó que ellos, lo malvados, al hacerle sufrir habían sido sus maestros verdaderos, pues le habían obligado siempre a volverse hacia el bien.

La vida personal de los grandes hombres como Krishnamurti, Chogiam Trungpa Rimpoché, León Tolstoy, Gurdieff y de tantos y tantos que tenían algo que enseñarnos, ha sido mancillada por unos y por otros, lo que sea verdad ó mentira sobre su vida personal no invalida lo que lograran transmitir ó enseñar al que tuvo la suerte de aprender de ellos y de sus libros.

En el caso de Castaneda, nunca podremos saber hasta dónde llego el acecho, la patraña y el engaño, hasta donde la genialidad, la manipulación y la tergiversación, hasta dónde la ficción y la realidad pero si sabemos, con certeza, el bien que nos procuró con las enseñanzas recogidas en sus mágicos libros.

El Castaneda que yo conocí ó que yo me inventé nada tiene que ver con el real, la percepción siempre nos anda jugando malas pasadas, recuerdo un día en el que me reuní con mis hermanos cuando mis padres murieron, para ver sus fotos y hablar de ellos, quedé sorprendida al comprobar que la visión que teníamos, cada uno de nosotros, de nuestro padre y madre común, nada tenía que ver entre sí e incluso eran opuestas, así es y nada es.

Mi agradecimiento sigue incólume, mi experiencia fue realmente personal e intransferible. Gracias por haber tenido el privilegio de haber leído sus libros y de poder verle como ser humano. .

Castaneda tiene toda mi admiración como el escritor más genial y extraordinario, logró que me creyera totalmente todo su mundo mágico, que lo viviera y que aprendiera a través de él a manejarme en el mundo de todos los días. Su vida personal sólo a él le pertenece. Mi experiencia y contacto con él fué importante y positivo y eso es lo que me vale.

Él mismo nos advertía en sus libros que había caído en la trampa del poder y del sexo, indirectamente se descubría, ya que a todos “los grandes hombres”les criticaba lo mismo sin apenas variantes, todos los gurus y grandes escritores del momento que había conocido cojeaban de la misma patita: nos contó de sus adicciones y “aberraciones” sexuales, yo me quedé pasmada porque a pesar de ser muy conocidos y estar vivos los acusaba con nombres y apellidos, que la mínima ética me impide referir, condenándolos sarcásticamente.

Para borrar la historia personal nada como la mentira y la contradicción permanente, como un actor genial que a pesar de representar un personaje se lo cree hasta el punto de tomar vida y ser convincente, el precio es la confusión de llegar a creerse el personaje.

También nos lo advirtió de palabra en uno de sus seminarios:-

“Haced lo que os digo” (le faltó el “en memoria mía”), “pero no imitéis lo que hago pues no soy más que un ser humano.
¿Qué podéis esperar de mí? Yo carezco del poder de don Juan. He fracasado en mi intento de ser impecable.


Y en sus libros don Juan le advertía de la diferencia abismal que hay entre ser “brujo” y ser “hombre de conocimiento”. Le contaba la historia de su linaje: los nuevos videntes toltecas, verdaderos hombres de conocimiento, eran muy distintos a sus antecesores, los antiguos videntes toltecas, que habían quedado atrapados en la trampa del poder y eran capaces de hazañas indescriptibles, pero pagando el alto precio de renunciar a la sabiduría, que pasa de prodigios y manipulaciones, por lo que se quedaron meramente en brujos de inmenso poder.
A continuación le decía que él era como los brujos antiguos, con su fuerte inclinación a tratar con los seres “inorgánicos” y sus ansias de poder.

Cuando Castaneda le cuenta su ensueño con el explorador azul y su interpretación de que está presa en el mundo inorgánico y de que se ve compelido a salvarla (entre otras cosas porque su energía le recordaba a su padre), don Juan le aconseja, muy claramente, que olvide ese evento y lo considere como
<em>“una tentativa de los seres inorgánicos por complacer mis fantasías” remarcando que “si el ensueño se acentúa demasiado se convierte para los brujos antiguos en una fuente inagotable de vicios y caprichos.”

Haciendo caso omiso del consejo, Castaneda salva al explorador azul, pero pagando un precio muy alto, se intercambia por ella y él queda preso, en su lugar, en el mundo inorgánico.
Don Juan lo salva y lo reintegra al mundo pero le dice:

“Liberaste al explorador azul, pero perdiste tu vida. O peor aún, perdiste tu libertad. Los seres inorgánicos dejaron libre al explorador, pero a cambio de ti.”

Un cuento sufi describe muy bien al verdadero sabio:-
“...un pescador encontró entre sus redes una botella de cobre con un tapón de plomo. Al abrirla apareció un genio que le pidió tres deseos. El pescador le pidió en primer lugar que le convirtiera en sabio para poder hacer una elección perfecta de los otros dos deseos. Una vez cumplida esta petición, el pescador reflexionó y dio las gracias al genio diciéndole que no tenía más deseos.”

Acabo de leer el libro de Amy Wallace “Aprendiza de bruja. Mi vida con Carlos Castaneda”, a pesar de estar mal escrito y peor traducido, tiene cierto interés ¿testimonial? eso sí cuestionando siempre lo que pueda tener de cierto ó inventado, me ha costado mucho leerlo, es más acabo de terminarlo hoy, por lo que estoy aún chocada añadiendo estas palabras a lo que escribí en Julio de este año : “La estrategia del engaño”y que no quise publicar en el blog hasta mi vuelta de un viaje de dos meses, viaje que me conectó con el libro de Amy Wallace .
Mientras lo leía, a trancas y barrancas, corroboraba engaños intuidos y descubría evidencias rechazadas, que me dejaban exhausta y vencida como si hubiera descubierto la verdad, a mi mente vino un verso de Pessoa que ahora podía comprender:-

“Estoy hoy vencido como si supiera la verdad” .

Busqué en mi librería el poema al cual pertenecía este verso, para ahondar más, y lo encontré en las Odas de Ricardo Reis (heterónimo de Pessoa) con este incomprensible título: ”Tabaquería”.

Me permito tan solo reseñar los versos del comienzo y del final del poema, que tenía subrayados por el impacto que me causaron hace ya muchos años, cuando los leí por primera vez, hasta el punto de recordar de memoria el verso citado tantos años después, hasta estos días no lo he comprendido de verdad, al vivir en mí las palabras del sabio poeta:

Tabaquería.

No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte eso, tengo en mí todos los sueños del mundo.
…...............


Estoy hoy vencido, como si supiese la verdad.
Estoy hoy lúcido, como si fuera a morirme,
y no tuviese más hermandad con las cosas
que una despedida, volviéndose esta casa y este lado de la calle
la hilera de vagones de un tren, y una partida pitada
desde dentro de mi cabeza,
y una sacudida de mis nervios y un crujir de huesos en la ida.


Una vez más me socorren sus versos, he sentido al leerlos nuevamente el bálsamo de la profundidad, que suaviza la tristeza y derrota del ego, que no sólo necesita ser admirado ciegamente sino también ciegamente admirar.

Me ayuda a poner las cosas en su lugar:
La verdad es el descubrimiento de la mentira, realmente del autoengaño con el que solemos evadirnos de nuestra propia responsabilidad y delegar en otros para que nos salven ó nos hagan felices y especiales. Siempre es más cómodo que otro lo haga por tí, si eso fuera posible.

Hago mías las palabras de Jodorowski sobre Castaneda, yo también creo que su aportación ha sido inmensa y genial:

“Su aportación ha sido inmensa: él creó una fuente de conocimiento diferente, la fuente sudamericana. Hizo revivir el concepto del guerrero espiritual... Volvió a poner de actualidad el trabajo sobre el sueño despierto. Sin duda, ha publicado demasiado, pero los editores norteamericanos le hacen firmar contratos por una decena de libros... Y siempre, a pesar de todo, siempre tiene algo nuevo que decir, sus libros revelan muchas cosas olvidadas. De manera que, verdad o mentira, poco importa. Si es trampa, es una trampa sagrada...”